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domingo, 20 de noviembre de 2022

Santuario Arcos de Calan, en proceso para su implementación y uso normativo

@vigilantecosta | Recientemente, estuvimos en el salón municipal de Pelluhue junto a vecinos; vecinas y organizaciones locales, que se suman al trabajo propuesto desde el Ministerio del Medio Ambiente, municipio y privados vecinos al Santuario de Los Arcos de Calan, el que fue publicado en el Diario Oficial el día 30 de Marzo de 2022 (Num. 54.- Santiago, 30 de Noviembre de 2021 - MMA) y cuyo trabajo, con participación abierta, comenzó a fines de 2018 (Nota). 

En esta primera instancia, después de la declaración oficial del Santuario Arcos de Calan, es importante destacar que éste nace y es posible al conformarse una alianza pública privada que se abre al desarrollo de una estrategia de carácter abierto a la comunidad y a todos quienes se quieran hacerse parte de esta nueva etapa en la que se deben determinar las normativas de uso e implementación que permitan el correcto y adecuado funcionamiento del Santuario.

En la medida que se van identificando todas las características asociadas al lugar, desde su valor patrimonial o paisajístico;  sus cualidades y atractivo naturales, como así tambien, su virtud como un reservorio y humedal marino costero de características únicas, con todo lo que implica y simboliza para la comuna de Pelluhue y la región del Maule, el ser un Santuario, condicionar su uso y preservar su mantención.

En ese contexto, este trabajo que se inicia pretende ir generando estrategias para poder conciliar su estado de conservación natural, con actividades que permitan bajo ciertas condiciones, poder apreciar y contribuir a su cuidado, puesta en valor y un atractivo turístico imperdible que todos debemos  conocer, atesorar y proteger.  

martes, 8 de noviembre de 2022

El "Barreteo"

@vigilantecosta | Desde Taucú, los amigos de la agrupación ciudadana local Todos Somos Cobquecura, nos envían esta imagen en que se evidencia y aprecia el nivel de extracción indiscriminada de algas. No hay información que permita levantar y conocer datos duros respecto, por ejemplo, de los volúmenes y lugares desde donde se extrae, planes de manejo asociados a la mantención, repoblamiento y su regeneración.

El "Barreteo" es una práctica rudimentaria en donde la "peña" o "mata" de alga (principalmente, huiros y cochayuyo, aunque también existen otros como el ulte, la chasca, el luche, etc.) sale completa desde su base al hacerle una suerte de "palanca" con una herramienta metálica (tipo chuzo, fierro o barreta) y, en muchos casos, además de sacar la planta completa, ésta sale adherida con parte de la misma roca fracturada desde donde se genera y surge.

Es fundamental poder comunicar la importancia de los bosques de algas para la salud ecosistémica de la costa chilena, conocer su función ayuda a generar un aprendizaje necesario y urgente en torno a las buenas prácticas que contribuyan a la permanencia y eviten, ante todo, procesos depredadores que termine por poner en riesgo un recurso vital para comunidades y océano.

Además de ser una práctica desregulada, con un escaso ordenamiento normativo y con una fiscalización deficiente, ya que solo quienes tienen el permiso como recolectores de orilla; pesca ancestral o artesanal, pueden extraer legalmente esos recursos; su fiscalización pocas veces ocurre, con el consiguiente ingreso permanente de vehículos en zona de playa que, aunque está prohibido (O.M. N°2) va en aumento y es una problemática en toda la costa chilena, en donde el desconocimiento e indiferencia son los enemigos a vencer para revalorar, comprender y proteger nuestra zona costera. Eso que nace y se hace desde los territorios, descubriendo la vocación natural de nuestra zona y rescatando la cultura local, junto a las comunidades, siempre será un permanente desafío.

Tema aparte, que la jurisdicción del maritorio de la región de Ñuble pertenezca al Biobío. Pero, eso es otra historia.

Agradecemos el permanente contacto y preocupación de todos y todas quienes conforman la agrupación ciudadana Todos Somos Cobquecura, del cual somos parte y con los quienes hemos compartido y mantenido contacto permanente desde las batallas y victorias vividas para bloquear el intento privado de imponer y posicionar balsas jaulas flotantes de salmones exógenos en el mar de Ñuble.

A seguir atentos y ojalá, entre muchos, se puedan empujar acciones que permitan, ante todo, evitar desequilibrios o daños en una zona que permanece, aún y a pesar de todo, en condiciones adecuadas para su conservación y proyección responsable como un derecho intergeneracional que debemos aprender a respetar y defender.