Buscar este blog

martes, 10 de diciembre de 2019

Manifiesto Latinoamericano por el Clima


www.porlaaccionclimatica.cl
A propósito de la realización de vigésimo quinta versión de la Conferencia de las Partes, desde la Cumbre Social por la Acción Climática estimamos que la mayoría de los Estados Parte, así como el gobierno de Chile en su calidad de presidencia de la actual COP 25, no han manifestado una voluntad real de escuchar y considerar las voces de la sociedad civil en la agenda climática global. Es más, la indiferencia de los tomadores de decisiones ante las urgentes demandas socioambientales y climáticas ha tenido como respuesta masivas movilizaciones alrededor del mundo exigiendo profundas reformas sociales, entre las cuales las demandas por justicia ambiental ha tomado gran protagonismo, en razón de su directa relación con la necesidad de un cambio radical en modelo de desarrollo imperante.
Como Sociedad Civil por la Acción Climática, plataforma de organizaciones de una región que históricamente ha sido vulnerada por políticas extractivistas occidentales, manifestamos que no será posible pensar una política climática ambiciosa y transformadora mientras no se integren en su creación y ejecución las voces de todas y todos aquellos quienes habitamos este planeta, con especial atención respecto de aquellos afectados cotidianamente en sus territorios por las consecuencias de la crisis climática; de los pueblos originarios, indígenas, tribales y afrodescendientes, que cargan en su historia valiosos saberes y; de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que deberán cargar con las decisiones de los agentes políticos del presente, muchos de los cuales aún se niegan a escuchar a la ciencia, y que no han sido capaces de tomar las medidas que ha exigido en reiteradas ocasiones el panel de expertos de la ONU de Cambio Climático (IPCC).
La decisión unilateral del Gobierno de Chile de suspender la COP 25 y trasladarla a España, es solo un ejemplo más de la actitud displicente con que los tomadores de decisiones se han aproximado a la sociedad civil durante las últimas décadas, lógica que hemos visto repetida a lo largo de América Latina y el Caribe en la aprobación de políticas y proyectos que amenazan el futuro de nuestros ecosistemas y territorios. Ahora, la COP que prometía ser una nueva oportunidad para poner el énfasis en las urgentes demandas climáticas de nuestra región, corre el riesgo de perder su espíritu latinoamericano y de ver alteradas sus negociaciones, priorizando la comodidad de los principales contribuyentes al aumento global de las temperaturas.
Casos como los incendios forestales en Amazonia y Chiquitania; la extracción desmedida de litio en territorios de Bolivia y Chile; el creciente fracking en Argentina; la precarización y vulneración transversal de los derechos de soberanía de nuestros pueblos originarios; y la progresiva privatización de nuestros bienes comunes, la muerte de cientos de defensores y defensoras de la Madre Tierra de la mano de compañías criminales; son casos que, si bien aquejan a nuestra región desde hace años, el sistema imperante ha consolidado y legitimado a niveles simplemente insostenibles.
Porque estamos seguros de que las decisiones se deben tomar en los territorios y no en los escritorios, decimos fuerte y claro: nunca más sin nosotros. Como sociedad civil de América Latina tenemos el derecho a participar en la toma de decisiones frente a temas que conciernen nuestra capacidad de tener una vida digna, incluso si las instancias institucionales de deliberación son trasladadas fuera de nuestro continente. En un momento de alta efervescencia social para nuestra región, manifestamos en este documento ciertos temas que, desde la Cumbre Social por la Acción Climática, creemos deben orientar el espíritu de las negociaciones, y recalcamos la necesidad de una acción climática organizada desde los territorios del Sur Global frente a la crisis climática y ecológica.
1. Agua
El agua es el componente fundamental para cualquier forma de vida en el planeta, ya sea animal, vegetal, microbiana o ecosistémica. En un contexto de crisis climática global y escasez hídrica regional, es imperativo y urgente priorizar el uso del agua hacia la protección de la vida y los ecosistemas, así como el consumo humano con especial énfasis en el uso de comunidades campesinas, por sobre cualquier otro tipo de actividad económica. Junto con esto, se debe priorizar una distribución bajo criterios democráticos y asegurar que la calidad de las aguas sea optima de acuerdo con su uso. De igual modo, el cuidado y recuperación de los suelos y bosques devastados por la sobreexplotación y desertificación es una condición necesaria para asegurar la provisión de alimentos, la circulación del agua y la reducción de gases de efecto invernadero.
Casos paradigmáticos como el de Chile, en el cual a través de un dictadura militar se instauró un mercado del agua, desconocen la importancia de este vital elemento para los ecosistemas, y la importancia de su acceso como un derecho humano. Esta y otras situaciones de comodificación de bienes comunes requieren de cambios profundos y estructurales en las regulaciones constitucionales y legales, además del fortalecimiento de la participación efectiva de las comunidades, pueblos y territorios en la gestión de la distribución y saneamiento de este elemento. De la misma manera es urgente que nuestros gobiernos garanticen la protección inmediata a todas las reservas agua dulce incluyendo acuíferos, glaciares y humedales.
2. Naturaleza
Todo sistema vivo requiere de un intercambio esencial y dinámico con el medio que habita y las partes que lo componen. Estas relaciones ecosistémicas dependen de dimensiones incomprensibles en su totalidad por la humanidad, sin embargo, hemos logrado afectar de forma significativa los procesos biofísicos a escala planetaria, que hoy amenazan la mantención de las condiciones mínimas que permiten la vida en la Tierra. El desafío que nos impone la crisis climática no puede restringirse exclusivamente a reducir nuestras emisiones, sino que debe involucrar la construcción de un nuevo relacionamiento con la Madre Tierra, que ponga en el centro el respeto íntegro de toda la vida como un principio fundante de nuestros pueblos, culturas y territorios.
La descolonización de nuestra relación con la Pachamama comienza por comprender que la biodiversidad de nuestro planeta, incluyéndonos, requiere de la protección de elementos que no hemos considerado hasta ahora vivos, pero que son esenciales para el desarrollo la vida, entendiendo que lo trascendental de su protección debe ir por sobre su eventual utilidad para la humanidad. En ese sentido, es necesario que los Estados, en particular los de Latinoamérica y el Caribe, definan marcos regulatorios para la protección de los ecosistemas, por sobre los intereses mercantiles del capitalismo global, sobre todo aquellos considerados de relevancia internacional como Amazonas, Sistema Altoandino y Criosfera.
3. Transición energética
El bienestar de la Madre Tierra y de sus bienes comunes están puestos en entredicho, producto de un modelo de generación energética basado en combustibles fósiles, impuesto por Europa desde la Revolución Industrial. Dicho modelo trajo consigo una contaminación sistemática de nuestros territorios, y es la causa principal del aumento de la temperatura global que hoy pone en riesgo la mantención de los ecosistemas. Como pueblos Latinoamericanos somos herederos de una larga historia de explotación, que en materia energética se expresa en un sistema de generación y distribución mercantil, antidemocrático y destructivo.
Es imperante cambiar nuestro paradigma energético actual por uno que reconozca el valor de nuestros territorios como reservorio de vida planetaria. Ante esto, es necesario que los actores públicos y privados responsables de la crisis climática (cuyos protagonistas provienen del Norte Global) comiencen cuanto antes un proceso de transformación de su matriz energética, junto a un profundo cambio cultural de sus hábitos de consumo y producción de energía, asegurando una transición justa desde una perspectiva ambiental, social y económica. Para lograr la libre determinación de nuestros pueblos y su autonomía energética, demandamos el cierre de plantas de energía en base a combustibles fósiles para el 2030, el congelamiento inmediato de las emisiones GEI y la inversión en el desarrollo de ERNC, con base descentralizada y prioridad en la eficiencia energética.
4. Nuevo modelo de desarrollo
La profundidad de la crisis climática provocada por el modelo de desarrollo impuesto violentamente por el capitalismo global, nos obliga a cuestionar sus fundamentos. La búsqueda del crecimiento económico sostenido nos tiene al límite de las posibilidades de mantención de la vida, y provoca desigualdades sociales insostenibles. El desarrollo de los países del Norte Global se ha consolidado a través de un proceso de industrialización avasallador, basado en la colonización y el extractivismo en los territorios de Latinoamérica y el Caribe. En consecuencia, se nos impuso un modelo neoliberal que permite la acumulación de capital por parte de unos pocos a través del abuso, usurpación y explotación de los ecosistemas, territorios y personas.
Para asegurar la vida digna de todos los seres vivos, es necesario redefinir las estructuras económicas y sus marcos legales institucionales, que limitan las transformaciones radicales que requiere el sostenimiento de la vida en el planeta, y que combinen de una vez por todas la justicia social con la integridad ecológica. En concreto urge transformar nuestros patrones de producción y consumo, y reconfigurar la economía hacia espacios solidarios, locales y diversos. Con este objetivo, exigimos que los poderes económicos globales, incluyendo instituciones como el FMI y el Banco Mundial, se comprometan a eliminar inmediatamente la subvención de empresas y proyectos contaminantes, la desmercantilización por parte de todos los Estados de los bienes comunes, y la redistribución de recursos y reestructuración del sistema financiero por uno que priorice el resguardo los ecosistemas y la protección de la vida.
5. Mujeres
El patriarcado capitalista está asentado no sólo en la explotación de la naturaleza, sino también en una estructura heteronormativa que históricamente ha generado violencias y desventajas estructurales contra las mujeres, las niñas y las disidencias sexuales. La crisis ecológica y climática acentúa las brechas económicas, sociales y políticas derivadas de este modelo. Frente a estas brechas y violencias, las mujeres organizadas a lo largo de nuestra región han ejercido un rol activo y movilizador en el resguardo y la defensa de los cuerpos, las comunidades y los territorios, interpelando el modelo de desarrollo vigente e implementando sistemas alternativos que combinen el desarrollo comunitario con la protección medioambiental.
Abordar la crisis climática desde una perspectiva de género no sólo precisa la adopción de medidas que se hagan cargo de los impactos diferenciados del modelo vigente sobre mujeres, hombres y disidencias sexuales. Desde una perspectiva feminista y latinoamericana, es urgente transitar hacia la erradicación de toda forma de violencia y discriminación contra las mujeres y disidentes sexuales; la reducción de las brechas económicas, sociales y políticas vinculadas al modelo patriarcal; la promoción de nuevas masculinidades; la visibilización y valoración de las tareas reproductivas y de cuidado como labores que competen a todos los miembros de la sociedad; y la visibilización de la actoría política y social que ejercen las mujeres tanto en la promoción de alternativas al modelo vigente, como en la defensa de sus territorios.
6. Pueblos originarios, indígenas, étnicos y tribales, y afrodescendientes.
Los pueblos originarios, indígenas, étnicos y tribales, y afrodescendientes son parte fundamental de la identidad cultural mestiza que compartimos como Latinoamérica, además de ser defensores ambientales de nuestros territorios desde la llegada del extractivismo a nuestro continente. Estos pueblos han debido soportar durante siglos desigualdades que los han excluido de las gobernanzas que administran los territorios y los bienes comunes. Estos pueblos continúan siendo uno de los grupos socio-políticos más empobrecidos, injustamente criminalizados y sistemáticamente vulnerados desde la colonización. Hoy la crisis climática ha devenido en una confirmación y profundización de estas injusticias. A pesar de que estos pueblos han demostrado una resistencia ejemplar frente a la dinámica de violencia y extractivismo, son uno de los grupos que más resienten los efectos negativos del cambio climático. Además, la actitud de los gobiernos Latinoamericanos los someten a incrementados niveles de conflictividad socio-ambiental, solo por el hecho de habitar en regiones geográficas altamente requeridas por proyectos de inversión extractiva.
Para acabar con la exclusión política y social que perpetúa la sistemática vulneración de su estado de derecho; reconocer su derecho a la autonomía, la consulta vinculante y al consentimiento previo, libre e informado; es necesario avanzar a una plurinacionalidad centrada en la multiculturalidad, acompañada de un reconocimiento en las legislaciones nacionales e internacionales, junto con una integración definitiva en la gobernanza climática, los sistemas de producción del conocimiento y en las decisiones de gestión y cuidado de ecosistemas y territorios. Por otro lado, es necesario que los Estados Parte terminen con sus políticas negligentes y el grave abandono frente al saqueo y destrucción de territorios, dentro de los cuales se encuentran, por ejemplo, la Amazonía y Chiquitania. 
Finalmente es necesario crear marcos legales que permitan responsabilizar a los actores perpetradores de dicha destrucción ya sea con acciones políticas y/o judiciales. 
7. Derechos humanos y cambio climático
El preámbulo del Acuerdo de París recuerda a los Estados Parte el deber de tomar en consideración sus obligaciones de respetar y proteger los derechos humanos a la hora de implementar acciones o medidas para enfrentar el cambio climático. Esto implica abordar los impactos que el extractivismo han causado en nuestras comunidades y territorios, vulnerando nuestros derechos fundamentales y llevándonos a un estado de crisis climática. Los impactos de esta crisis se profundizan particularmente en América Latina y el Caribe, en razón de las brutales desigualdades que soportan los grupos más vulnerados de nuestra región, tales como, pueblos indígenas; comunidades locales; migrantes; mujeres; NNAA; personas en situación de discapacidad y; habitantes de las “fronteras climáticas”.
Los marcos jurídicos internacionales y así como los compromisos adoptados por los gobiernos nacionales, han demostrado ser insuficientes para solventar esta situación.
Con el fin de asegurar el respeto pleno a los derechos humanos, exigimos a la comunidad internacional la necesidad de reconocer expresamente las vulneraciones a los derechos fundamentales producto de la agudización de la crisis climática en las instancias y documentos formales de negociación; demandamos que los Estados Parte de dichas negociaciones tomen medidas urgentes para limitar las vulneraciones provocadas por la crisis, tales como el desplazamiento forzado de personas y la falta de seguridad hídrica y alimentaria que sufren los territorios de nuestro continente. 
Por último, exigimos la firma y reconocimiento en las legislaciones nacionales del Acuerdo de Escazú, con el fin de asegurar que las medidas y planes para resistir los efectos del cambio climático sean inclusivos y participativos, y no generen nuevas afectaciones a los derechos humanos de los grupos más vulnerados.
8. Justicia climática
La justicia climática implica el ampliar el concepto clásico de justicia ambiental hacia el reconocimiento y correcta distribución de las responsabilidades históricas diferenciadas del calentamiento global; la reparación de pérdidas y daños ocasionados por fenómenos asociados al cambio climático; y la distribución justa y equitativa de las cargas y beneficios ambientales entre los territorios de forma intergeneracional; junto con sostener mecanismos de participación efectiva para las comunidades que han sufrido de discriminación diferencial en la toma de decisiones sobre sus territorios. La integración de este concepto en todas las políticas climáticas nacionales e internacionales es una condición necesaria para la efectiva mitigación, la correcta adaptación de los pueblos de la región latinoamericana, y en definitiva la garantización de una vida digna y un desarrollo sostenible para todos los territorios de América Latina.
Esta justicia solo podrá ser tal en cuanto los costos de su implementación sean financiamiento por parte de los Estados que se han enriquecido precisamente a través del abuso y empobrecimiento del Sur Global. Por otro lado, será necesario integrar las múltiples visiones y culturas de nuestros pueblos, así como sus diversas formas de afectación, lo que debe ser asegurado mediante mecanismos efectivos y vinculantes de participación ciudadana, que incluya a las juventudes, y que considere la consulta y consentimiento previo, libre e informado de los pueblos originarios e indígenas. Para ello, se requiere impulsar agendas políticas que pongan énfasis en la educación ambiental y en la formación cívica, lo que en definitiva permitirá a las comunidades robustecer sus organizaciones y afiatar el tejido social en el que se desenvuelven, para poder así avanzar hacia un cambio de paradigma en la escala de valores y los estilos de vida dominantes.
9. Gobernanza climática
En el contexto actual de nuestros gobiernos regionales, los cuales no han tenido la voluntad de establecer condiciones y regulaciones mínimas para asegurar el respeto de la Madre Tierra, los derechos humanos, y en particular, el derecho a vivir en un medio ambiente sano, se hace imperativo avanzar en una Gobernanza Climática inclusiva y participativa, entendiendo que los efectos de la crisis van más allá de los aspectos técnicos y/o científicos que se puedan preveer y analizar. Por ello, es necesario construir una mayor democracia ambiental para la definición, legítima y descentralizada, de metas y estrategias que permitan afrontar con mayor resiliencia la crisis climática.
En el entendido de que el principal obstáculo ha sido la falta de voluntad política, exigimos a los gobiernos y los organismos internacionales garantías inmediatas para asegurar el acceso a la información, que pueda resultar en la participación de múltiples actores, permitiendo así la transformación colectiva de la sociedad en su conjunto. Solo mediante un proceso participativo amplio, efectivo y vinculante, en el cual las políticas climáticas sean generadas de forma conjunta y colaborativa entre los territorios y las instituciones, se podrá lograr integrar un enfoque preventivo y precautorio en la aprobación de proyectos que generen impactos o riesgos climáticos, así como un financiamiento adecuado y transparente para el logro de los planes y compromisos de mitigación y adaptación.
---

miércoles, 4 de diciembre de 2019

SCAC DENUNCIA INTENTO DE ENGIE DE ELUDIR SUS COMPROMISOS EN CHILE

Madrid, 4 de Diciembre de 2019. La delegación de la Sociedad Civil por la Acción Climática SCAC denunció hoy en la COP25 en Madrid que la generadora, de capitales franceses, ENGIE, está usando la actual crisis-socioambiental en Chile para poner en tela de juicio sus compromisos de descarbonización de las zonas de sacrificio. 

La empresa ya cerró dos de sus centrales más contaminantes en Tocopilla en Junio pasado y se comprometió con el cierre de las dos restantes al 2022, no obstante, hoy el medio nacional El Mercurio informó que basado en la crisis socioambiental en Chile, desde la empresa no están seguros de poder concretar dichos planes, ni menos de adelantarlos como ha sido el llamado desde la presidencia de la COP25. La firma, es la misma que pese a que cerró dos centrales en 2019 por una 170MW de capacidad, entró en operación una nueva central llamada Infraestructura Energética Mejillones en mayo de 2019, la más grande central termoeléctrica jamás construida en Chile con 375MW de capacidad la que aumenta las emisiones del país. Por otro lado, Engie además tiene otra unidad aprobada ambientalmente con una capacidad por 375MW también en Mejillones. Actualmente no se sabe el futuro de dicho proyecto. Engie, después de AES GENER, es la segunda responsable de las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector energía.

“Con eso se  constata la fragilidad de los compromisos asumidos en el plan de descarbonización y que éstos estén en manos de los accionistas de Engie. La ambición climática de Chile debería estar asegurada en una ley, a lo menos, y no estar sujeta a las decisiones de las empresas”, dijo Samuel Leiva, líder de la Delegación de SCAC en Madrid.

Desde el SCAC solicitan que Engie renuncie a la construcción de su segunda central aprobada en Mejillones ante la autoridad ambiental y demostrar su compromiso ambiental global de una vez por todas. Hernán Ramírez de Fundación Terram agregó que “El fantasma de la recesión económica en Chile no puede ser usado para postergar los compromisos de descarbonización al mismo tiempo que se sigue sacrificando a las comunidades en las zonas dónde operan sus centrales a carbón”.

Finalmente, desde la delegación de SCAC en Madrid, pidieron que el ministerio de Energía tome un rol activo y no de mero observador del compromiso de descarbonización, al garantizar su cumplimiento a través del desarrollo políticas públicas que empujen su aceleración al año 2030.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Discurso de Rodrigo Mundaca al recibir el premio de la Fundación Danielle Mitterrand 201

Pueblo de París, compañeras y compañeros de la Fundación Danielle Mitterrand, jurado de la fundación que me ha distinguido con el premio Danielle Mitterrand 2019, compañera que representa un símbolo en materia de defensa y promoción de los derechos humanos en el ámbito Político, Económico, Social y Ambiental,  a nombre de mi organización, el Movimiento de Defensa por el Acceso al Agua, la Tierra y la protección del Medio Ambiente, MODATIMA, quiero darles las más sinceras y profundas gracias.  
América Latina es la región más peligrosa del mundo para las mujeres y los hombres que a título personal u organizado defienden los derechos humanos ambientales, es decir el derecho al agua, la tierra, el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. En nuestro continente diariamente son asesinados las y los defensores de los derechos humanos ambientales, y la explicación es simple, pero también humanitariamente cruel, quienes luchan por el agua y la tierra “atentan” contra lo codicia de quienes transformaron estos bienes naturales comunes, en una fuente permanente de riqueza y también de desigualdad. 
La apropiación del agua y la tierra da cuenta de un patrón de acumulación por desposesión, y esto se repite en todos y cada uno de los países de América Latina. Poderosas empresas transnacionales como ENEL, AGUAS DE BARCELONA, SUEZ, se apropiaron del agua de nuestro continente y obtienen todos los días enormes dividendos con la “venta de agua potable” a nuestra población. 
En América Latina el abuso de poder contra las y los que defienden los derechos humanos ambientales tiene un patrón común, el uso de la fuerza pública para permitir la instalación de las industrias extractivas en nuestros territorios, el uso de la fuerza pública para perseguir, agredir y matar a quienes defienden el agua y la tierra, el abuso de poder que se expresa desde la norma, es decir, no se puede exigir que el agua sea un derecho, ya que eso debilita y atenta contra “la economía”, y los abusos de poder desde el discurso, ese que sostiene que las y los defensores de los derechos humanos ambientales son rojos vestidos de verde, activistas sobre ideologizados, extremistas que atentan contra el buen desarrollo. 
El abuso de poder y su patrón común está instalado en América Latina, y lo ejecutan desde el Estado policial, desde las empresas de capitales nacionales y transnacionales, costosos equipos de abogados se encargan de llevar a tribunales a quienes defienden el agua o la tierra como derechos, y los juicios son eternos, hasta cansarnos o definitivamente terminar con nuestros huesos en las cárceles, se pagan agentes para espiar nuestros movimientos, intervenidas todas nuestras comunicaciones, y también se asesina a quienes persistente y coheréntemente siguen sin pausas adelante, y como no recordar a Berta Cáceres, lideresa del pueblo Lenka, premio Goldman 2015, y que la madrugada del 3 de marzo del 2016 fue asesinada en su casa, un par de sicarios terminaron con su vida por oponerse a los proyectos extractivos que iban a dejar sin agua y sin tierra a su comunidad, para Berta Cáceres nuestro compromiso de seguir adelante. También no puedo dejar de mencionar al Alberto Curamil, Premio Goldman 2019, y que hoy padece prisión política en las cárceles de Piñera, producto de falsas imputaciones.
Y vengo de Chile, el paraíso del Neoliberalismo, allí, donde todos y cada uno de los derechos sociales, todos y cada uno de los bienes naturales comunes se encuentran transformados en objeto de lucro, usura y exclusión. 
En Chile, un derecho humano esencial y básico para el cumplimiento de todos los demás derechos, y me refiero al agua, se encuentra privatizado, en rigor, sus fuentes de agua desde el año 1981, y la gestión de las mismas, es decir las sanitarias, desde el año 1998 en adelante, esto último es lo que le permite obtener enormes dividendos a empresas como Suez por ejemplo. 
Vivo en la provincia de Petorca, provincia que es planetariamente conocida por su producción de aguacates, provincia que también es conocida por que allí se producen aguacates de exportación a costa del sacrificio de nuestras comunidades y territorios, un frutal que ustedes disfrutan a diario, pero que requiere enormes volúmenes de agua para su producción, esa agua que hoy no existe en nuestros ríos, agua que hoy se nos suministra a través de camiones aljibes, en tanto los empresarios de los aguacates siguen incrementando sus fortunas y privando a nuestras comunidades del más elemental bien natural, el agua. 
Porque sucede esto? Sucede porque en Chile el agua esta priorizada para la industria del despojo, sucede porque en Chile robar agua es una falta administrativa, porque usted puede secar los ríos y seguir extrayendo agua a cientos de metros de profundidad, sucede porque existe un arreglo entre gran parte de la ilegítima casta política y los empresarios para mantener el modelo privado de agua, ese modelo que hoy remata ríos, ese modelo que se encuentra capturado por los gobiernos de turno, hoy el gobierno de Piñera es un furibundo partidario de la privatización del agua, en rigor, es necesario decir que los anteriores gobiernos también.
Piñera ha actuado de forma coherente con su forma de pensar, coherente puesto que es uno de los alfiles más destacados del neoliberalismo, y por ende tiene al interior de su gobierno un ministro de agricultura que es dueño del agua, sí, dueño de  más de 29 mil litros por segundo, lo que equivale al abastecimiento de agua dulce de  12 millones de personas. 
En Chile el 63% de la población mestiza e indígena vive en regiones declaradas Zonas de Emergencia Agrícola por Sequía, y lo hemos dicho a los 4 vientos, lo hemos declarado en todos y cada uno de los espacios posibles, NO ES SEQUÍA, ES SAQUEO, porque en nuestro territorio los cerros están verdes y llenos de Paltos, y los planos, los ríos, se encuentran transformados en páramos secos e inhóspitos, ahí, donde nuestros hijos no conocen los ríos, ahí, donde todo el ciclo hidrológico se encuentra fracturado por este modelo de despojo, ahí donde son más importantes los aguacates que la vida del pueblo pobre y sencillo. 
Luchamos por hacer del agua un bien común y su acceso un derecho humano, y por cierto que no hemos estado ajenos a lo que ha sucedido en Chile durante este último mes, en particular desde el 18 de Octubre del 2019 en Adelante, Piñera semanas antes hablaba de que Chile era un oasis, se ufanaba de ser el presidente con la mayor adhesión, se ufanaba de la estabilidad política y comercial, sin embargo, en un mes quedó en evidencia la más brutal de las desigualdades, porque fue el pueblo, fueron los sencillos los que salieron a la calle, y lo hicieron siguiendo el ejemplo de los estudiantes, esos que una semana antes del estallido social comenzaron a burlar el pago del metro, a propósito del aumento de las tarifas de transporte, esa acción, EVADIR, NO PAGAR OTRA FORMA DE LUCHAR, fue la gota que rebalsó el vaso.
Son más 30 años en que la elite política, económica y empresarial se ha enriquecido a costa del sacrificio de nuestras comunidades y territorios, y en la calle están las demanda por terminar con la privatización del agua, terminar con la privatización de los fondos de pensiones de los trabajadores, terminar con la privatización de la educación, de la salud, por tener una vivienda digna, por terminar con las zonas de sacrificio, por establecer una nueva norma jurídica, es decir una nueva constitución, una que sea escrita desde la hoja en blanco, que sea plurinacional y paritaria, que consagre derechos y no privilegios, porque sí compañeras y compañeros, la crisis en Chile es Social, pero también es Ambiental y también es de humanidad, y la respuesta del gobierno de Piñera ha sido brutal, capitulando a los primeros días de movilización. 
Si, capitulando al transferir el control político y militar a las instituciones que concentran el monopolio de las armas, decretando estado de emergencia, toque de queda, con miles de detenidos, a la fecha 2.391 heridos en Hospitales, con 222 personas, hombres y mujeres que han perdido uno o dos ojos producto del disparo artero, cobarde y criminal de la fuerzas policiales. Ellos y ellas son la cara más brutal de la violación sistemática de los derechos humanos, cometidos por agentes del estado en contra de un pueblo blindado de coraje y dignidad, ese que hoy cuenta con una primera línea, jóvenes que con improvisados escudos enfrentan a las fuerzas policiales, y avanzan, resisten, reexisten, gracias por tanto coraje. 
Concluyo, el presente es incierto, se abrió un nuevo ciclo, y de nosotros va a depender la profundidad del mismo, de nosotras y nosotros depende cambiar el orden de cosas actual, de nosotros y nosotras depende pasar a la delantera, derrotar la cultura del miedo, derrotar a quienes hoy nos tienen sometidos a la inteligencia policial, ya que somos blanco de interés, y estamos aquí, de frente, para decirles a ustedes, pueblo Francés, que no vamos a claudicar, porque entendemos la necesidad de protagonizar el presente, y también lo que nos queda de futuro, de Pie, jamás de rodillas, y vamos a vencer, vamos a ganar, así se nos vaya la vida en el intento. 
Muchas Gracias
En París  20 DE Noviembre del 2019
Rodrigo Mundaca
Vocero Nacional de MODATIMA.
Fuente: MODATIMA





jueves, 14 de noviembre de 2019

DECLARACIÓN PÚBLICA y CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD

A: SRA. ALCALDESA Y  HONORABLE CONCEJO MUNICIPAL
DE: ASAMBLEA TERRITORIAL PELLUHUE
-
Junto con saludar, quisiéramos informar que el día jueves 13 de noviembre de 2019, en la sede del Adulto Mayor “Nuevo Amanecer” de Pelluhue, se desarrolló una nueva Asamblea Territorial Pelluhue, espacio donde un grupo creciente de vecinos y vecinas nos hemos reunido desde la declaración del estado de excepción constitucional (o estado de emergencia) por el Presidente Sebastián Piñera del que, como comunidad, no hemos quedado indiferentes al acontecer nacional.
-
Conviniendo que este es un proceso autoconvocado y de consulta en desarrollo, sin precedentes desde el retorno de la Democracia, que converge, de manera natural, con otras reuniones comunitarias o ciudadanas; asambleas y/o cabildos; manifestaciones públicas de la comunidad, que se han comenzado a desarrollar en todo el país, a propósito de los hechos que se han desencadenado desde el 18 de octubre del presente año. La presente declaración no es definitiva y la seguiremos complementando o actualizando en el futuro como parte del proceso de trabajo ciudadano encaminado.
-
No obstante, queremos establecer desde ya, que, en reuniones sostenidas se ha acordado lo siguiente:
-
1. RECHAZO A ESTADO AUTORITARIO ANTIDEMOCRÁTICO

Rechazamos militarización de nuestras calles y ciudades, la violación de los derechos humanos y la sangre derramada por fuerzas de orden con armas del estado contra su propio pueblo, recibiendo órdenes e incurriendo en actos ilegales y de terrorismo de estado. Apelamos a que se haga justicia y se identifiquen responsabilidades.
Entendemos a los integrantes de las Fuerzas Armadas y de Orden que no comparten el accionar de sus instituciones y comprendemos los temores de sus familiares por su integridad física y/o mental considerando y conviniendo que gran número de heridos y muertos son civiles y que también existen uniformados lesionado.
-
2. CONTEXTO LOCAL

Surge la necesidad de poder conciliar una visión en el corto, mediano y largo plazo que nos permita destacar y defender nuestras virtudes ante amenazas o procesos de desarrollo que necesariamente deben ser regulados, normados con una participación ciudadana efectiva y vinculante dentro de los procesos de toma de decisión de políticas e inversión pública; y que deben propender a poner en valor el territorio, patrimonio, cultura, historia y construcción de identidad local.
-
Por ello, se les exige a las autoridades locales a sumarse, manifestarse, e informar como se espera de quienes fueron electos, públicamente y de manera responsable, a los vecinos y vecinas; posibilitando espacios de diálogo y organización ante los eventos ocurridos y que como Asamblea Ciudadana ya hemos comenzado a traves de diálogo y propuestas.
-
3. CAMBIO CONSTITUCIÓN Y MODELO ECONÓMICO

Cuestionamos el modelo neoliberal que oprime, genera una suerte de competencia ficticia y establece formas de vida individuales que aumentan estados de pobreza y soledad, realidad que es ajena a la comuna de Pelluhue. 
Confiamos en que una organización y política ciudadana activa permitirá crear un nuevo pacto social que nos permita salvaguardar la cultura, identidad, naturaleza, futuro y territorio. La reformulación de una carta constitucional que nos identifique, haga sentido y justicia a todos y todas, es una obligación y el gran desafío, desde una política transversal, integradora de base local y ciudadana; siempre enfocada en los más desprotegidos y en una sociedad más solidaria y más justa.
-
Requerimos que la Alcaldesa de Pelluhue y cada unos de los Concejales, se pronuncien en relación a los acontecimientos mencionados y por todos conocidos; como así también, informar urgente y eficientemente a la comunidad en general respecto de la realización, del Plebiscito propuesto por la Asociación de Municipalidades de Chile para el próximo 7 y 8 de diciembre de 2019 y, en consecuencia, se facilite su desarrollo.
-
Por último, y debido a la vertiginosidad de los acontecimientos, esperamos que este tema esté en la tabla de la sesión del Concejo Municipal agendado para el martes 19 de noviembre del presente año, en donde nuestras autoridades puedan dar respuesta a la presente misiva, además de incluir una intervención para ese día de representantes de la Asamblea Territorial.
-
Atte,

ASAMBLEA TERRITORIAL PELLUHUE 

Alianza Global de los Derechos de la Naturaleza (GARN) se pronuncia ante levantamiento social en Chile


"Estimados amigos y estimadas amigas, a continuación podrán ver el pronunciamiento de la Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza en relación a la cancelación de la COP25 y a los eventos suscitados en Chile en las últimas semanas".

miércoles, 13 de noviembre de 2019

En Constitución comunidad se manifiesta contra Proyecto Depósitos de Residuos Industriales Sólidos [DRIS - Arauco]

@vigilantecosta #reporte #informacion #abierta
El día 4 de noviembre del año curso se admitió a calificación ambiental, por parte del Servicio de Evaluación Ambiental respectivo (SEA Maule), el proyecto de la empresa forestal Celulosa Arauco y Constitución S.A. denominado "Nuevo Depósito de Residuos Industriales Sólidos no Peligrosos Planta Constitución-Viñales"
-
El proyecto pretende instalar en el sur de Constitución, a unos 20 kilómetros del centro de la ciudad en sector Guanaco 2, un vertedero o botadero de desechos producto de sus procesos productivos de sus plantas de celulosa (Celco Constitución) y la planta termoeléctrica por combustión de biomasa ubicada en el cruce de Viñales, en un predio que contempla de 28 hectáreas dentro de las cuales 8,6 hectáreas corresponderían a la implementación de celdas o canchas de depósito como su objetivo principal.  
-

Hoy escenario es diferente al que habíamos observado desde algún tiempo y, teniendo como antecedente que proyecto ya había sido presentado al SEA y desistido por el titular y, una vez admitido, entramos en el área formal para su evaluación y correspondiente calificación de este proyecto y la comunidad local ante una escasez hídrica preocupante, de pronto, ve amenazada sus fuentes de agua con un proyecto muy invasivo, si consideramos que se pone en riesgo por circulación aérea, por infiltración y/o contaminación de quebradas, cabeceras de ríos y, eventualmente, napas y tomas de aguas de comunidades cercanas. 


ORGANIZACIONES LOCALES SE MANIFIESTAN CONTRA VERTEDERO DE ARAUCO

Vecinos/as de distintos sectores de la comuna de Constitución, se han reunido e informado respecto de un proyecto que no les permite estar tranquilos cuando nuevamente una empresa pretende imponer su modelo productivo sin importar riesgos o consecuencias asociadas que pueda sufrir la comunidad cercana, privilegiando su negocio, expansión y la mantención de  sus procesos productivos.
-
Con una manifestación ciudadana, el día martes 12 de noviembre, llegaron en caravana hasta la planta Celco Constitución para hacer entrega de una carta dirigida a uno de los representantes de la empresa en la ciudad costera, Señor Nelson Bustos, quien no recibió a los vecinos/as siendo, en esta oportunidad, Carabineros quien intercedió e hizo llegar la mencionada misiva a su destinatario.


domingo, 10 de noviembre de 2019

Chile 2019: Un proceso de cambio inevitable desde su estructura.

@rodrigodelao #opinion #tribuna
Próximos a cumplir un mes desde un estallido social sin precedentes en la democracia chilena, donde miles o millones se han volcado a las calles producto de una ola de violencia comprimida, visceral y desatada por decisiones e ineptitudes políticas, francamente, alarmantes y donde hoy, diez de noviembre, cientos de personas han sido mutiladas llegando a tener un triste récord a nivel mundial: más de 200 personas han recibido daño en sus ojos, miles han sido detenidos; torturados, vejados y se teme que existan o estén, muchos de ellos, desaparecidos. Y ya van cerca de 30 personas muertas desde el inicio de nuestro triste y, a estas alturas, célebre octubre rojo.
-
Luego de que se estimara un alza de $30 pesos chilenos ($US 0,040) a la tarifa adulta del metro tren del gran Santiago de Chile y tras una serie de declaraciones de autoridades de gobierno que, a lo menos, fueron desafortunadas en donde la sorna, burla e ironía semántica fue la chispa que encendió la mecha de las manifestaciones evidenciando, de manera dramática, que no es solo el alza del pasaje del metro-tren santiaguino sino que son 30 años de una dormida idea de que Chile es un país modelo de desarrollo. Un país que hoy se despierta y pone en jaque a toda la estructura e instituciones adictas a un modelo que solo beneficia de manera morbosa a un porcentaje mínimo de la población, en una suerte de elite o cofradía que hoy ya no distingue sectores políticos y que les sitúa como una casta oligárquica cleptocrática absurda y fuera de contexto; o de tiempo. El paradigma del libre mercado en donde el agua, las pensiones, la salud, la educación, los recursos naturales primarios y el sistema político se ha convertido en un negocio y en un manejo de intereses enquistado en una cúpula que ha terminado segregando y, a la luz de los acontecimientos de las ultimas semanas, criminalizando la legitima protesta y manifestaciones públicas por una justa, y hoy más urgente que nunca, reivindicación social.
-
Provoca una profunda tristeza ver confrontaciones entre compatriotas. Observar una violencia desbordada y conocida; donde terminamos enfrentados, entre ciudadanos, pueblo contra pueblo y donde un mínimo sector, recluido dentro de sus privilegios desde su burbuja, permanecen contemplativos y lejanos. Incapaces, indiferentes, de pronto, porque no pueden empatizar con las demandas y derechos sociales, porque no los conocen. Dictan leyes y propuestas de una realidad que jamás han conocido o, de plano, olvidado su origen y quien les mandato representar ese poder.
-
Hoy, lo que se cuestiona es el modelo y que el Gobierno de Chile, presidido por Sebastián Piñera, multimillonario empresario ligado a la centro derecha chilena, se ha encargado de profundizar. Un gobierno en democracia que declara estado de excepción constitucional y que pone militares en las calles permitiendo una represión feroz, abriendo la herida de los capítulos más negros de nuestra historia. Un fantasma que creíamos olvidado y que resurge de la forma más cruenta. Y que hoy, se transforma en una democracia y un gobierno fallido.
-
Señor presidente, necesitamos una política integradora, sin soberbia. Que escuche y resuelva con la ciudadanía; no, contra ella. Hoy, en mi país, Chile; la democracia ha sido abofeteada cuando el fracaso de la gestión política no ha estado a la altura y se decide, destempladamente, militarizar la calle. Pareciera ser que nada aprendimos después de tanto dolor e injusticia.
-
En esta penumbra de una suerte de noche indeseada, seamos capaces de mirar más allá de nuestras narices y recordar. Coreábamos “Para que Nunca Más”, prometíamos jamás repetir u olvidar los horrores cometidos. Y aquí estamos, cuando compatriotas que ostentan responsabilidad de nuestras armas, las armas del estado, mis armas que permiten la defensa de la nación, son usadas para reprimir el anhelo de un país más justo. La prudencia olvidada solo será resarcida con la justicia desde un rencor que han fecundado de la manera más vil y brutal. Hoy el cántico resuena por el derecho de vivir en paz y por la justicia social.
-
Sí, ha existido un saqueo progresivo, desmedido, violento con el manejo de la minería y los escasos royalties a multinacionales nacionales y extranjeras, con la captura de los derechos de agua asociados; empresas forestales que han provocado un verdadero ecocidio en el centro y sur del país, industria subsidiada y alimentada para el enriquecimiento de sus dueños con el apoyo estatal que ha invadido zonas fértiles y expandido una suerte de desierto verde poniendo en riesgo y amenaza nuestro sur profundo, con un modelo impuesto y peligroso. Con una industria acuícola intensiva de alto consumo, con sanitarias que fallan continuamente. Súmenle leyes reservadas de fuerzas armadas, ley de pesca, etc.
-
El quiebre democrático promulgado por nuestro presidente, la sangre hermana derramada que ha interrumpido nuestra democracia y libertad, los muertos en aumento, cientos de ojos estallados e inservibles y un discurso violento (“Estamos en Guerra”) deja grabado en la historia que esa política que ha dispuesto militares en las calles y, una vez más, las armas del estado contra de su propio pueblo (lo que no sucedía desde 1987) reabre una herida increíble de imaginar en democracia.
-
No podemos obviar que, como se ha dicho, la mecha ha sido la burla constante desde el Olimpo de la política enquistada, adicta a los privilegios del poder. Poder, que es claro, no les gusta ni interesa compartir. Después de toques de queda y estados de excepción constitucional, vandalismo exorbitado, de restringida nuestras libertades individuales con las fuerzas armadas y de orden en las calles, de muertes de compatriotas y miles de heridos; necesitamos que nuestras autoridades, el presidente y políticos profesionales, aboguen por la paz, justicia social, protección ambiental, evolución económica, ya. No podemos permitirnos más ineptitud y errores políticos que solo contribuyen a agravar esta tremenda crisis y aumentan la distancia de la ciudadanía. Caos y militarización solo propone un pseudo dialogo de choque, inservible e infructuoso, de un ejército estatal armado en contra de su gente, de su propio pueblo. Yo no quiero mi ejército contra mi pueblo. Yo no estoy en guerra, estoy en paz y quiero un país más justo. Sin violencia, con participación y diálogo.
-
Las Fuerzas Armadas y de Orden deben aplacar a saqueadores, violentistas y anarquistas. Apresarlos, juzgarlos porque no comparten reglas base de la democracia. En ningún caso, pensar en infringir daño o dolor; desaparición o muerte por acciones derivadas de una crisis política y su mal manejo. Miles o millones de compatriotas, personas de todos los sectores que, de manera transversal, se manifiestan pacíficamente en distintas ciudades por un Chile mejor. No caer en el juego de la violencia es un permanente reto para todos. Lo que se busca es paz y justicia. Quiero democracia, no un estado fallido, frustrado o deprimido.
-
Con extrema humildad le pedimos a nuestros líderes, al ejecutivo, gobierno y oposición, que no queremos más muertes ni heridos. Basta de muertos y miradas mutiladas. Sus manos están, tristemente, manchadas de sangre. La brutalidad de convertir demandas sociales en una “guerra” inventada, en una especie de dictadura innecesaria, de un estado fallido supuestamente intervenido por fuerzas externas, no es la vía para una solución real y urgente. Chilenos/as con uniforme, no maten a su mismo pueblo cuando este se levanta, subyugado, cansado, con el corazón por delante buscando un país mejor, con una ciudadanía en movimiento clamando por mayor equidad. Con el canto de la paz y la libertad como verdadera arma de esperanza. Con las manos limpias, sin manchas de sangre.
-
Hoy me proclamo en un estado fallido, cuando se altera la democracia con las armas del estado dispuestas para la represión de conciudadanos y personas que legítimamente, sin armas y violencia, manifiestan en libertad su sentir en una guerra imaginaria cuando cientos de miles o millones en sus calles, en paz levantan su voz, por su país, sin miedo. Muchas veces, los medios masivos se quedan en desmanes de una minoría violentista que evidencia una nula capacidad de comunicarse siendo también urgente poder analizar los códigos de violencia y represión.
-
Levantar la voz, sin violencia, es una obligación. Buscando siempre la justicia y, sin descanso, para recuperar la libertad. Militar o policía, piensa y ve con tu familia. Regresa a tu cuartel. No levantes el fuego, las armas de todos, contra tu par. Objeta, resiste, rebélate. Gobiernos, basta de fallar en el juego de la política. Tiempo es para la humildad, no para el pedestal.  
-
Siempre es bueno recordar que Democracia significa poder del Pueblo. La libertad se recupera en la calle. Los derechos no se regalan, se conquistan; en paz y en movimiento. Seamos capaces de levantar la mirada, asumir que el país cambió y volvamos a confiar. Siempre en paz, por la recuperación y mantención plena de nuestras libertades; y a la caza de nuestros derechos sociales. Agua, vida, salud, pensiones, recursos naturales, futuro, juventud, esperanza. Por la extinción de nuestra plutocracia económica política gobernante. Por un nuevo Pacto Eco Social y una democracia horizontal, ecológica; y una política ciudadana inclusiva y vinculante.
-
¿Seremos capaces de romper el paradigma, olvidar el modelo y proponer uno nuevo? ¿Más Eco que Antropocéntrico? ¿Será éste el punto de inflexión reconociendo que todo ha cambiado? Yo creo que sí.
-
Muchos intentan despolitizar el movimiento ciudadano, la protesta, el disentimiento cuando es, justamente, lo trascendental de la misma (protesta/manifestación social pacífica). El movimiento social sin precedente es, ante todo, un movimiento político ciudadano que desafía y obliga a una política ciudadana transformadora de las políticas públicas y del modelo económico.
-
Después de la marcha multitudinaria del 25 de octubre con millones en las calles, donde una minoría vandálica desenfocada no impide que el mensaje de la ciudadanía se imponga y escuche por todos, queda claro que la gente habló, demostrando que gobierno actual aún no sale de su letargo, estrés y shock, que todo este intempestivo movimiento ciudadano ha provocado. La “Marcha Más Grande de Chile”, a la que han seguido marchas de gran convocatoria, es porque se exigió que militares y policías regresarán a sus cuarteles; junto a sus familias. No queremos más muertes por armas del estado alzadas contra chilenas y chilenos en una guerra ficticia. Queremos paz y justicia.
-
Y desde la justicia nos preguntamos: ¿un carabinero o un militar no puede, si lo sintiera, participar de una marcha o protesta? Por cuidar su trabajo o intereses superiores, ¿no puede liberar su pensamiento? ¿pueden pensar por si mismos o empatizar con demandas sociales? ¿Puede alegar objeción de conciencia?
-
Existe tantos casos, tantas historias que comenzaran a rondar en el mundo. Como el caso de Lenny que fue baleado por policía pública y que no podrá sacarse los balines de su cuerpo. O el reciente caso de Gustavo, cegado por balinazos en sus ojos. Ciego con presupuesto estatal!
-
Cupulas contemplativas, enquistadas, paralizadas ante la verdadera voz, sin partidismos, dialoguemos del real saqueo; del caldo de cultivo que, junto a una política inepta, cambió un Chile que hoy clama por libertad, esa apreciada presencia arrebatada, de un golpe, a la democracia.
-
Si dejamos pasar esta tragedia, seguiremos repitiéndola como imbéciles, que llevamos el odio a nuestras ideas por querer un país mejor. La Unidad Social; democracia horizontal y política ciudadana como nueva vía es un derecho y una urgencia para ventilar a rancios del poder.
-
No podemos dejar de mencionar que ante todo el problema social es un problema ambiental, en donde aún tenemos que conversar cómo eliminamos las zonas de sacrificio, que hacemos o cómo enfrentamos que existan niños y adultos con metales pesados en su sangre. Donde líderes sociales, dirigentes y protectores de los derechos humanos son amenazados, criminalizados, perseguidos y “suicidados”.
-
A no dejarse engañar. El juego perverso del miedo, el desabastecimiento y la división es lo que nos ha llevado al odio. Seamos capaces de ver más allá. Rompamos el paradigma de un modelo arbitrario y fuera de tiempo. Aprovechemos la organización ciudadana con esperanza.
-
En estos días aciagos, donde al triste gobierno que nos conduce solo le queda el orden y la represión. Cuando nuestra preciada libertad camina herida, tambaleante, casi derrotada y se descubren miserables; seguimos adelante quienes luchamos por justicia social y ambiental. Unámonos más que nunca por un futuro mejor y en paz. Solo la represión les queda cuando han perdido el control del miedo y el consumo. A no dejar de mirarnos a los ojos, amarnos y respetarnos en nuestras diferencias; y lo más importante, considerarnos todos y cada una de nosotros, como seres humanos. 
---
Rodrigo de la O
Vigilante Costero. Ong. Director 
---
-
Nota Relacionada: 
Navegando en el Caos hacia lo imposible
Chile y su Octubre Rojo

miércoles, 30 de octubre de 2019

Declaración Pública de la Sociedad Civil por la Acción Climática sobre la no realización de COP 25

(English below)

Desde la Sociedad Civil por la Acción Climática rechazamos la decisión del Presidente Sebastián Piñera de no realizar la COP 25 en Chile. Esta importantísima cumbre sobre cambio climático constituía una gran oportunidad para relevar los problemas socioambientales que afectan a muchísimos habitantes y zonas del territorio nacional, así como para levantar algo del liderazgo perdido internacionalmente al restarse de importantes y necesarios acuerdos como la firma del Acuerdo de Escazú y el Pacto Migratorio. Desde nuestra plataforma siempre hicimos un llamado a que la COP 25 se llevara a cabo en un contexto de democracia plena, con condiciones para el diálogo democrático y una participación ciudadana real, por eso todavía estamos comprometidos con esta instancia y aunque la autoridad nacional mantenga su conducta errática, nosotros mantendremos los esfuerzos que hemos puesto para levantar la Cumbre Social por la Acción Climática, instancia ciudadana que actuará de forma paralela a la COP 25, independiente del país en el que esta se realice.
Estamos convencidos y convencidas, y seguiremos trabajando para hacer ver al gobierno, de que la crisis social también es también una crisis ecológica. Chile lleva demasiados años “creciendo” a costa de las personas más vulnerables y del medio ambiente, obligando a comunidades enteras a cargar con el peso del mal llamado desarrollo. Las zonas de sacrificio, las comunidades que no tienen agua para consumo humano ni la producción de sus terrenos, salmoneras que afectan el desarrollo de la pesca artesanal y contaminan los océanos, amenazas y asesinatos a defensores ambientales, son solo algunos de los casos que profundizan esta crisis.
Nos preocupa que el gobierno al cancelar esta instancia internacional, esté renunciando a dar respuesta a las legítimas demandas sociales que se han manifestado en las últimas semanas, y que exigen soluciones de nivel estructural, como es la creación de una asamblea constituyente para cambiar la actual constitución elaborada en dictadura, por una en la que la ciudadanía se sienta representada.
Por otra parte, es necesario recordar, que pese a esta lamentable decisión, Chile sigue siendo la presidencia entrante de la COP, así que como país continuamos teniendo la responsabilidad de que esta institución cumpla con sus objetivos. Aumentar la ambición climática y transformar radicalmente nuestra forma de vida, para mantener el aumento de la temperatura mundial bajo los 1,5°C, sigue siendo una prioridad. Es de suma urgencia entender que los procesos que se vienen gestionando a través de las COP, va más allá de la relación con la realidad local, sino con el futuro de la humanidad completa.
Esta decisión unilateral por parte del presidente, no puede retrasar las negociaciones globales para proteger la vida y los ecosistemas. Las consecuencias de la crisis Climática las estamos enfrentando en este momento, y quienes las sufren son quienes padecen todas las injusticias del modelo actual, y por esto es sumamente urgente tomar medidas acordes con el tamaño de la catástrofe.
Hacemos un llamado al gobierno a adoptar soluciones que nos lleven a superar el momento que vivimos como país, necesitamos reformas estructurales que al menos terminen con el modelo extractivista, hagan del agua un derecho humano asegurando su uso prioritario para consumo y mantención de los ecosistemas, se ponga fin a las zonas de sacrificio y se firme y ratifique el Acuerdo de Escazú.
Sociedad Civil por la Acción Climática
-
// english //
PUBLIC DECLARATION OF THE CIVIL SOCIETY FOR CLIMATE ACTION ON THE NON-PERFORMANCE OF COP 25
From the Civil Society for Climate Action we reject the decision of President Sebastián Piñera not to carry out COP 25 in Chile. This important summit on climate change was a great opportunity to relieve the social and environmental problems that affect many inhabitants and areas of the national territory, and to lift some of the leadership lost internationally by subtracting from relevant and necessary agreements such as the signing of the Escazú Agreement and the Migration Pact.
From our platform we always called for COP 25 to be carried out in a context of full democracy, with conditions for democratic dialogue and real citizen participation, that is why we are still committed to this instance and although the national authority maintains its erratic behavior, we will maintain the efforts we have put to raise the Climate Action Social Summit, a citizen instance that will act in parallel to COP 25, independent of the country in which it is carried out.
We are convinced, and we will continue working to make our government see that the social crisis is also an ecological crisis. Chile has been «growing» for many years at the expense of the most vulnerable people and the environment, forcing entire communities to bear the burden of the badly called development. The sacrificel zones, the communities that do not have water for human consumption or the production of their land, the salmon farms that affect the development of artisanal fisheries and pollute the oceans, the threats and murders of environmental defenders, are just some of the cases that deepen this crisis.
We are concerned that when the government cancels this international instance, it is renouncing to respond to the legitimate social demands that have been expressed in recent weeks, and that require structural level solutions, such as the creation of a constituent assembly to change the current constitution elaborated in dictatorship, by one in which citizens feel represented.
On the other hand, it is necessary to remember that, despite this unfortunate decision, Chile remains as the incoming presidency of the COP, so as country we continue to have the responsibility for this institution to meet its objectives. Increasing climate ambition and radically transforming our way of life, to keep the global temperature rise below 1.5 ° C, remains a priority. It is of utmost urgency to understand that the processes that are being managed through the COP, goes beyond the relationship with the local reality, but with the future of the whole humanity.
This unilateral decision by the president cannot delay global negotiations to protect life and ecosystems. We are already facing the consequences of the climate crisis, and those who endure them are those who suffer all the injustices of the current model, and therefore it is extremely urgent to take measures according to the size of the catastrophe.
We call on the government to adopt solutions that will lead us to overcome the moment we live as a country, we need structural reforms that at least end with the extractivist model, make water a human right ensuring its priority use for consumption and maintenance of ecosystems, put an end to the Sacrifice Zones, and the Escazu Agreement signed and ratified.
Civil Society for Climate Action
-