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miércoles, 14 de septiembre de 2022

Organizaciones socioambientales respaldan continuidad del proceso constituyente y recordaron que muchos conflictos tienen su origen en la Constitución del ’80

Fuente: El Ciudadano 

A través de una declaración pública, un grupo de organizaciones socioambientales de todo el país manifestó su respaldo a la continuidad del proceso de redacción de una nueva Constitución Política, avanzando sobre todo en aquellos temas que -indicaron- han quedado postergados por mucho tiempo generando «inestabilidad social».

«Consideramos que la cohesión social y la primacía del Estado de Derecho requiere de la construcción de un pacto social para nuestro país que, mediante un nuevo proceso, tenga como resultado su aprobación por una mayoría social transversal, avanzando en aquellos temas que por tanto tiempo han quedado postergados, generando inestabilidad social. Por lo tanto, reforzamos el llamado a la continuidad del proceso de redacción de una nueva propuesta constitucional», afirma la declaración.

En ese sentido, las organizaciones socioambientales reiteraron la necesidad de contar, en este nuevo proceso, «con una nueva Constitución acorde a los tiempos y las urgencias sociales y ambientales, haciéndonos cargo de la crisis climática y ecológica. Ya comenzamos a evidenciar los efectos de esta crisis y ellos se irán incrementando en el tiempo».

«Este pacto social debe ser robusto para que nos permita prepararnos para enfrentar lo que viene. A su vez, construir una sociedad en equilibrio requiere de elementos como la justicia y la democracia ambiental, la soberanía alimentaria, el derecho humano al agua y la garantía de derechos fundamentales tanto económicos, políticos, sociales, culturales y ambientales», agregaron las organizaciones.

Lee la declaración completa a continuación:

Tras los resultados del Plebiscito del 4 de septiembre, las organizaciones socioambientales que trabajamos desde diversos espacios en el proceso constituyente, articuladas en redes, comandos, con presencia en cabildos, conversatorios, asambleas territoriales y otro tipo de esfuerzos, declaramos que:

  • Reconociendo la derrota del proyecto de nueva Constitución en el Plebiscito del 4 de septiembre, comprendemos que la propuesta sometida a referéndum no contenía de manera adecuada los anhelos de la sociedad chilena por tanto nos disponemos al trabajo necesario para lograr un texto que efectivamente permita construir el Chile del mañana.
  • Consideramos que la cohesión social y la primacía del Estado de Derecho requiere de la construcción de un pacto social para nuestro país que, mediante un nuevo proceso, tenga como resultado su aprobación por una mayoría social transversal, avanzando en aquellos temas que por tanto tiempo han quedado postergados, generando inestabilidad social. Por lo tanto, reforzamos el llamado a la continuidad del proceso de redacción de una nueva propuesta constitucional.
  • En este nuevo proceso, reiteramos la necesidad de contar con una nueva Constitución acorde a los tiempos y las urgencias sociales y ambientales, haciéndonos cargo de la crisis climática y ecológica. Ya comenzamos a evidenciar los efectos de esta crisis y ellos se irán incrementando en el tiempo. Este pacto social debe ser robusto para que nos permita prepararnos para enfrentar lo que se viene. A su vez, construir una sociedad en equilibrio requiere de elementos como la justicia y la democracia ambiental, la soberanía alimentaria, el derecho humano al agua y la garantía de derechos fundamentales tanto económicos, políticos, sociales, culturales y ambientales.
  • Las organizaciones seguimos y seguiremos aportando al proceso y a la construcción de una nueva Constitución para Chile. La sociedad civil ha generado por años diversos contenidos y desarrollado acciones para establecer una relación en equilibrio con la naturaleza. Esperamos que en este escenario se consideren esos esfuerzos, ya que lamentablemente muchos de los conflictos socioambientales tienen un origen en la actual Carta Fundamental.
  • A pesar del rechazo de la propuesta, valoramos y agradecemos el proceso llevado adelante por la Convención Constitucional como un ejercicio democrático donde se trabajó arduamente para alcanzar acuerdos entre los actores representados, cumpliendo con su mandato popular.
  • Creemos que es esencial mantener el carácter democrático del proceso que hoy debaten los representantes políticos, el cual debe ampliar y reconocer en el nuevo proceso de redacción de una propuesta la participación de todos los demás actores que pertenecen a la sociedad, desde una mirada inclusiva, paritaria y con participación de pueblos indígenas.
  • En consistencia con lo anterior requeriremos a los actores políticos representados en el Congreso Nacional que hoy lideran las conversaciones sobre las modalidades de un nuevo proceso constituyente, instancias de participación ciudadana para hacer ver nuestras perspectivas en relación a lo que se viene, tal como la han sostenidos con agrupaciones de actores como la CPC y la CUT.
  • Es por lo anteriormente expuesto, que las organizaciones abajo firmantes estaremos alertas y atentas al nuevo proceso, seguiremos aún con más fuerza impulsando el trabajo y preocupación por la relación existente con el medio ambiente y velaremos por la necesidad de que esta dimensión sea abordada con fuerza en la nueva propuesta, ante las numerosas injusticias en los diversos territorios que han sido impactados, como también porque se requiere una mirada que aborde las problemáticas y desafíos del siglo XXI.
  • Fundación Ecosur
  • Fundación Newenko
  • Fundación Territorios Colectivos
  • Acción ecologista
  • Rumbo Colectivo
  • Red Ecofeminista por la Transición Energética
  • Chile Sin Ecocidio
  • ONG Vecinos Barrio San Eugenio
  • Escuela Permanente PRAIS
  • Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén
  • Climate Reality Hub
  • Mujeres de Zona de Sacrificio en Resistencia PUCHUNCAVI-Quintero
  • Fundación Glaciares Chilenos
  • Corporación Camino a Farellones
  • Universidad Austral de Chile
  • MODATIMA Lo Barnechea
  • Fundación Chile Sustentable
  • Corporación La Caleta
  • Greenpeace
  • ONG FIMA
  • CEUS Chile
  • Instituto de Ecología Política
  • Ceibo Maipú
  • Coordinadora NO ALTO MAIPO
  • ONG DAACH
  • CORPORACIÓN EL CANELO
  • ONG Ecosistemas
  • Fundación Terram
  • Asamblea por el Pacto Social
  • Sociedad Civil por la Acción Climática de Magallanes - SCAC Magallanes
  • Vigilante Costero ONG - Waterkeeper Chile
  • FFF Chile
  • ONG Acción Local
  • Comité Ambiental Comunal Mostazal
  • Ética de los Bosques
  • Observatorio Ciudadano

sábado, 18 de junio de 2022

Aguas, bien común

Por Ezio Costa, director ejecutivo ONG FIMA
No hay dudas de que una de las urgencias de nuestro país se relaciona con la escasez hídrica y siendo así, parece razonable que un instrumento normativo tan importante como la nueva Constitución, se haga cargo del asunto. La reciente reforma al Código de aguas hizo una parte de la tarea, por ejemplo, reconociendo el derecho humano al agua y al saneamiento, pero la propuesta constitucional viene a complementar y completar ese avance en las diversas dimensiones del problema hídrico.
Una primera dimensión tiene que ver con la gestión, donde se concentra sobre el 40% de la brecha y del riesgo hídrico, de acuerdo a los estudios de la Fundación Chile. Lo institucional, en este respecto, ha sido también relevado por informes del Banco Mundial e intentado solucionar sin éxito por todos los gobiernos de la última década. La propuesta de nueva Constitución lo aborda cumpliendo las recomendaciones de expertos e informes internacionales, creando una Agencia Nacional del Agua que será autónoma y por lo tanto fuera de los intereses políticos y también los consejos de cuenca que regularán desde la realidad local e integrando a los diversos usuarios del agua.
Una segunda dimensión se relaciona con la protección del ciclo hídrico, para protegerlo en base a la evidencia científica y asegurarnos que siga habiendo agua en las cuencas. Eso requiere conservar los ecosistemas de los que depende ese ciclo, y en este sentido se establece una protección especial para glaciares y cabeceras de cuenca, así como un deber de custodia del Estado respecto de los cuerpos de agua y los bosques.
Este deber de custodia se extiende a todos los bienes naturales comunes, entre los que se categoriza al agua. Haciendo eco de la demanda por terminar con la propiedad sobre las aguas y reconociendo que ellas son de la comunidad que constituye a Chile, esta nueva categoría hace más posible a los organismos pertinentes regular el uso del agua, de forma de asegurar que se cumpla con los objetivos públicos que dependen de ella. Entre estos objetivos se encuentran los usos productivos del agua como la agricultura, la minería y la industria, pero también la protección de la naturaleza y de los derechos de las personas.
Como a veces parece confundirse, que deje de existir propiedad sobre las aguas no significa que deje de poder usarse para sus distintos fines. En la inmensa mayoría de los países del mundo no existe propiedad sobre las aguas, como tampoco la había en el Chile previo a la dictadura, y por supuesto eso no impide el desarrollo de actividades. Lo que sí hace es reconocer que en dichas actividades se está usando un bien que es común y sobre el que, por lo tanto, pesan deberes de cuidado especiales que deberá definir la ley. Por último, las normas transitorias vinieron a aclarar que se mantiene la vigencia de los derechos -ahora autorizaciones- de aguas y que dichas autorizaciones pueden ser transferidas y heredadas.
A pesar de la grave crisis hídrica que atravesamos, la tardanza de soluciones ha sido considerable, lo que está relacionado con resistencias institucionales y privadas que se apoyan en el diseño normativo de la Constitución de 1980 y sus barreras de contención contra los cambios. Un gran aporte de la propuesta de nueva Constitución es derribar esas barreras, devolviendo al agua a su calidad de bien común y propiciando una regulación que proteja su ciclo, asegure el disfrute del derecho humano al agua y permita su uso en actividades productivas para el bienestar del país.
Fuente:La Tercera

domingo, 12 de junio de 2022

Maule Itata Coastkeeper -Vigilante Costero Ong, de Chile- recibe premio global por su dedicación en la conservación marino costera.


El sábado 11 de junio, en la ciudad de Washington DC, el destacado activista ambiental Rodrigo de la O, director Vigilante ONG, recibió el Premio Terry Backer 2022 por la extraordinaria dedicación a su zona costera en su protección, enseñanza y defensa.

Acerca del Premio

Las organizaciones Waterkeeper en distintas partes del mundo han tenido un impacto inmedible en la preservación de nuestras vías fluviales hoy y para generaciones futuras. 

Entre la increíble lista de sus contribuciones al medio ambiente, Terry Backer, homónimo del premio, fundó la segunda organización Waterkeeper, The Long Island Soundkeeper. Hoy, existen más de 330 organizaciones Waterkeeper alrededor del mundo.

Tristemente, Terry falleció en 2015 producto de un cáncer cerebral. Para conmemorar su legado y honrar a los Waterkeepers que encarnan su determinación y pasión por el medio ambiente, se creó el premio Terry Backer.

Según quienes lo conocieron, Backer era enérgico, decidido, carismático y efectivo, todos los principios que encarna el premio Terry Backer.

Un honor bien merecido

Los candidatos para el premio Terry Backer son nominados por sus compañeros, quienes también votan por los ganadores 

Rodrigo de la O, fue nominado por Margarita Díaz, de Tijuana Coastkeeper y Patricio Chambers, de Guayllabamba Riverkeeper.


Terminando la semana

La reunión anual de Waterkeeper Alliance se llevó a cabo el cuarto y último día de la conferencia. Se compartieron los aspectos más destacados del último año; se anunciaron nuevos proyectos, incluida nuestra nueva asociación con esri que beneficia a todos los miembros de Waterkeeper; los estatutos fueron ratificados por los miembros; y se anunciaron los resultados de las elecciones del Consejo Waterkeeper. Más tarde en el día, se llevaron a cabo más sesiones de trabajo sobre los impactos de la contaminación en la pesca, capacitación de medios, PFAS y microplásticos, y la mejor manera de responder a la proliferación de algas nocivas.

Varios días de aprendizaje y reconexión culminaron el sábado por la noche, donde celebramos los increíbles logros de nuestros compañeros Waterkeepers en el Banquete de Premios Terry Backer. Este premio reconoce el legado del difunto Terry Backer, el Soundkeeper original de Long Island, al honrar a las personas que ejemplifican su determinación, tenacidad y eficacia. Nominados y seleccionados por sus pares de Waterkeeper, los ganadores de 2022 fueron Rodrigo de la O de Maule Itata Coastkeeper en Chile, Kathy Phillips de Assateague Coastkeeper y John Wathen de Hurricane Creekkeeper.

Presentado por Margarita Diaz, Tijuana Coastkeeper, Rodrigo fue reconocido por ser un líder y constructor de comunidades que trabaja contra viento y marea para defender sus vías fluviales locales, lo que incluye ayudar a detener una planta de energía y proyectos industriales de cultivo de salmón en Chile, además de mantenerse firme contra grandes inmobiliarias que habrían afectado un espacio virgen en Los Arcos de Calan.


Kathy Phillips fue presentada por Betsy Nicholas de Waterkeepers Chesapeake por su incansable compromiso como defensora y mentora del agua. Betsy reflexionó sobre la capacidad de Kathy como defensora de confianza de la comunidad que hábilmente navegó por ambos lados de un problema. Como una abierta defensora de las CAFO, esos mismos agricultores solían llamar a Kathy en momentos de necesidad. Ahora jubilada, Kathy ha pasado su legado a la próxima generación de Waterkeepers, pero siempre seguirá siendo una parte integral del movimiento. 

De manera similar, John Wathen, quien se autodenominó “barba gris”, alentó a los Guardianes del Agua más jóvenes a beneficiarse del conocimiento de quienes los precedieron para que juntos podamos llevar a cabo este importante trabajo para las generaciones venideras. Aunque no pudo unirse a nosotros en persona, John aceptó su premio por video, luego de una presentación especial de su amigo y Choctawhatchee Riverkeeper, Mike Mullen.

También reconocimos a nuestros ganadores de 2020 que habían recibido sus premios virtualmente. Aunque no estuvo con nosotros en persona, Marc Yaggi compartió un poco del espíritu indomable del guardián del agua del lago Victoria de Kenia, Leo Akwany, como un facilitador talentoso que asesora, capacita y moviliza un fuerte movimiento de más de 5000 defensores para conservar los humedales del lago Victoria y sus aguas. Conocido en la región de East Kali como Nadiputr o "Hijo de los ríos", Raman Kant de Hindon River Waterkeeper y ex East Kali River Waterkeeper en India, tuvo la oportunidad de aceptar su premio en persona por su trabajo para iniciar y restaurar la salud y caudal del río Kali Oriental. Cada homenajeado ejemplificó y compartió una reflexión personal de lo que Terry y el premio significaron para ellos. No hubo un ojo seco en la casa.
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>comunicaciones @vigilantecosta<

jueves, 12 de mayo de 2022

Reorientando objetivos desde la Vigilancia Costera ambiental independiente #WaterkeeperChile

Éxitos, logros y desafíos...


Algunos logros de nuestra organización en el último tiempo se relacionan con el bloqueo en nuestra zona de Proyecto industrial (Pelicano S.A.) de jaulas flotantes para la engorda y producción de salmones
Durante el año 2019 participamos en Campaña Waterkeeper Warriors de la Alianza 
En 2020, nuestro Director Rodrigo de la O, fue demandando por empresa inmobiliaria por exponer problemática asociada a expansión inmobiliaria en la costa de la región del Maule. Si bien ha sido un reto no previsto tener que enfrentar y defenderse legalmente con todo lo que implica se reconoce como un logro el poder haber visibilizado el fondo expuesto y haber generado organización y apoyo de distintos áreas y sectores como la comunidad y organizaciones locales, desde la alianza Waterkeeper, entre notros, lo que ha permitido por una parte detener proyecto inmobiliario y evidenciar problemática existente entorno a la desregulación y ausencia de entidades fiscales pertinentes.
Sin duda uno de nuestros mayores logros es cumplir 14 años de existencia como organización ambiental independiente y miembros de la alianza por todo este tiempo. Impensado en un principio seguimos trabajando y planificando nuevos desafíos hacia el futuro en pos de la conservación y puesta en valor de nuestro territorito, patrimonio, cultura y comunidades locales. 

En el marco del trabajo de defensa y protección siempre ha sido relevante poder generar estrategias de conservación que permitan lograr categorías oficiales de conservación y poder interconectarles entre sí. Asimismo, potenciarlas con un fin turístico específico y que sirvan al mismo tiempo como instrumentos de planificación y ordenamiento del territorio. En ese contexto, desde hace mucho tiempo hemos participado y trabajado con diferentes actores para poder relevar lugares y permitir su reconocimiento oficial. Es el caso del recientemente declarado oficialmente "Santuario de la Naturaleza Arcos de Calán" (relacionado con demanda persona a Rodrigo de la O) que permite su reconocimiento y protección.
Otro logro que podemos mencionar, y en el cual hemos participado apoyando a organizaciones y comunidades locales es la reciente Declaración oficial del nuevo Santuario de la Naturaleza en la desembocadura del Río Itata.
Un logro reciente producto de un largo trabajo que se ha desarrollado en conjunto con el Comité Ambiental Comunal (CAC) de Pelluhue en nuestra zona es la creación de un circuito auto guiado en l marco de un proyecto de continuidad denominado "Mi Vecino Estuario II", que nos ha permitido bautizar el "Humedal Curanipe", del río en la localidad costera de Curanipe y así poder tomar posesión, en buena ley, para seguir con su protección y categorización oficial al amparo de la Ley de protección de Humedales Urbanos que seguimos desarrollando e conjunto con el CAC y el municipio local.
SITUACIÓN ACTUAL

Desde fines de 2019, hemos vivido un proceso de adaptación ineludible que nos ha obligado como organización a tener que reorientar nuestros objetivos para poder superar el impacto originado por los cambios sociales en curso en nuestro país (manifestaciones ciudadanas y movimientos sociales; proceso hacia una nueva constitución que se dirime en septiembre), por una parte, como así también, todo lo que implica la pandemia, por otra. En este contexto, se suma el factor climático: la escasez hídrica, en el plano local, y la crisis ambiental, en un ámbito más global; y, a pesar de no tener nuevo financiamiento por largo tiempo, hemos podido generar proyectos de trabajo en diferentes áreas en base a nuestro propio patrimonio, alianzas e inversiones, lo que nos ha permitido mantener nuestro posicionamiento, operando a una mínima capacidad, como organización no gubernamental independiente.

En síntesis, nuestro objetivo es mantener nuestro vínculo con las comunidades en nuestra zona de acción y poder contribuir en un trabajo que impulse estrategias de conservación como un mecanismo de inversión y ordenamiento del territorio que nos permita resguardar sus virtudes como un elemento esencial para su construcción identitaria y, ante todo, para que cualquier proyección en el largo plazo proteja, resguarde, conserve las virtudes y vocación natural del territorio de una manera integral, no seccionada y/o arbitraria.

De hecho, alianzas recientes nos permiten, además, poder realizar propuestas para contribuir en soluciones ante la escasez hídrica, por ejemplo, y la conservación biológica de nuestro patrimonio natural desde una perspectiva técnica integral. Este foco de trabajo se realiza a escala local y nacional, como también, a una escala regional con proyectos colectivos junto a otras organizaciones Waterkeeper hermanas de América Latina.

En este contexto, el Proyecto Nace se convierte en un desafío que persigue una propuesta de solución a la escasez hídrica imperante en Chile, que ya lleva 13 años de sequía y que, según estudios, solo empeoraría en los próximos años aumentando la falta de acceso y la desertificación desde el norte hacía el sur de nuestro país. Chile es uno de los países que más se ha visto y se verá afectado por el alza de la temperatura y el cambio climático.
Básicamente, el proyecto, asesorado por la embajada de Israel en Chile, permite a través de mini plantas desalinizadoras, de impacto neutro o incluso positivo, aplicar tecnología para la producción y suministro de agua para consumo humano y, en un proceso de economía circular, permitir su entrega gratuita, a través de nuestra organización, en sectores rurales y comunidades vulnerables donde hoy no hay agua. A ello, se suma un desarrollo de hidroponía junto a comunidades agrícolas de nuestra zona en una suerte de cooperativa en formación proponiendo una Agricultura 2.0, mitigando la erosión o impacto de suelos estresados o degradados con la agricultura convencional, evitando contaminación por uso de agro tóxicos y el sobreconsumo de agua.

En el marco del proyecto NACE, se contempla el control y procesamiento de desechos en un círculo virtuoso que permite una producción de alimentos orgánicos integrando a productores locales y el aprovechamiento de sales o salmueras derivadas del proceso para la producción de energía.

Junto a ello, se han establecido convenios y/o alianzas con empresas privadas y universidades potenciando, naturalmente, la posibilidad de creación de un Centro Ambiental de Emprendimiento e Innovación que cumpla el propósito de generación de proyectos múltiples como el repoblamiento, reforestación, conservación y restauración de ecosistemas costeros dentro (y fuera) de nuestra zona de acción como, por ejemplo, parches híbridos, líneas de contención y levantamiento de cordones dunarios, delimitación y fortalecimiento de humedales, marismas o estuarios. Así también, en eventos de toma de muestra de calidad de agua, información técnica estadística, climática y/o social que se necesite o requiera en un formato de convenio en donde se habilitará la operación de trabajo de campo para los estudiantes universitarios a través de programas específicos para tesistas, pasantías y actividades de voluntariado.

lunes, 2 de mayo de 2022

El Rebautizo del Río Curanipe, para su conservación permanente #HumedalCuranipe



A fines de Abril rebautizamos un río, nuestro río Curanipe y renace, en su sección final, como el "Humedal Curanipe". Enhorabuena. Más aún, si inquietud y trabajo proviene desde la comunidad que lo observa y atesora poniendo en relevancia su función e importancia. Saludamos al Comité Ambiental Comunal (CAC) de Pelluhue por su precioso y gran trabajo; y a todos quienes han colaborado para su puesta en marcha y materialización. Estamos muy contentos de que, después de un largo trabajo que esperamos seguir replicando, se inauguré también un circuito auto guiado en nuestro hermoso Humedal Curanipe. Porque es vital conocerlo para protegerlo.

El Río rebautizado es el bautismo del agua. Porque agua es más allá de solo el liquido, del elemento esencial. Un humedal es tan impresionante que brinda vida fuera de sus propios límites y lograr cruzarlos, interconectarlos, se convierte en todo un desafío y una aventura que cuando se consigue, gratifica porque es un pequeño paso hacia la misión cumplida, entre muchos que convergen, increíblemente, para que sea una fuente y reserva de agua y vida

¿Aún no conoces la función e importancia de un Humedal?

El CAC de Pelluhue te invita a visitar, conocer y recorrer el circuito auto guiado del Humedal Curanipe, donde se explica y lo visibiliza en el marco de proyecto FNDR Maule "Mi Vecino Estuario II”, en donde a traves de un circuito de trekking de 1,5 kms. y una infografía en los 5 puntos que cruzan el lugar, lo comunica y enseña. Enhorabuena por este importante hito de conservación y educación hacia la comunidad local y visitante del hermoso río, y humedal, de Curanipe porque si respetamos estos espacios, nos respetamos a nosotros mismos. Porque los ríos son la infraestructura social desde donde viven y se desarrollan nuestras comunidades.

@vigilantecosta

miércoles, 16 de marzo de 2022

Convención Constitucional aprueba y reconoce los Derechos de la Naturaleza (Artículo 9)

 ⚠️¡Grandes noticias desde la Convención Constitucional!💚

Hoy el pleno de la Convención Constitucional aprobó el artículo N° 9 que reconoce los Derechos de la Naturaleza 💪.

Este artículo ya forma parte del borrador de la nueva Constitución y deberá ser aprobado en el plebiscito de salida.

Queda mucho en nuestro camino hacia una #constituciónecológica🌿, pero este es un GRAN primer paso.

#derechosdelanaturaleza🌳🍀🍄🌱🌼 #Chile #convencionconstitucional

miércoles, 2 de marzo de 2022

Vigilante Costero ONG cumple 14 años de existencia

El primer programa chileno, Vigilante Costero (Maule Itata) ONG, miembro de la Alianza internacional Waterkeeper, cumple 14 años de trabajo en la zona centro sur de Chile, limitando con el río Maule, por el norte, y con el río Itata, por el sur, cruzando dos regiones en la costa chilena: Maule y Ñuble.

En una zona con grandes virtudes, con una vocación natural hacia un turismo de intereses especiales, también han existido presiones, amenazas y victorias que, Vigilante Costero ONG (Maule Itata Coastkeeper NGO) junto a la comunidad, han debido enfrentar; como un Proyecto multinacional de 1300 millones de dolares, de una mega planta de generación eléctrica a carbón (Los Roblesblog) y un proyecto de jaulas flotantes con salmones de fábrica (Pelicano). Ambos, bloqueados después de años de lucha y movilización ciudadana lo que ha permitido proteger y definir un eje de desarrollo transversal orientado hacia un turismo sustentable con énfasis en el desarrollo de la tradición, cultura local y la conservación biológica como una forma de invertir en el territorio evitando, ante todo, su afectación futura.

Hoy, además de existir amenazas permanentes relacionadas con el modelo forestal y la industria de celulosa que afectan a comunidades y cursos de agua, se deben enfrentar amenazas ligadas al cambio climático y desarrollo inmobiliario donde se observan vacíos legales que se deben regular para no afectar la infraestructura natural donde nos desenvolvemos como sociedad y así poder contribuir a que el aumento poblacional sea planificado y ordenado, que evite daños permanentes o irreversibles, siendo el agua el factor clave y la mantención del buen estado de nuestras aguas costeras y ribereñas parte de la misión organizacional: "Proteger las aguas costeras entre la boca del río Itata y la del río Maule a través de la educación, activismo, litigio, participación comunitaria y un monitoreo científico independiente."

También, de manera permanente, se reciben denuncias de vecinos de comunidades cercanas ante diversas situaciones que se intenta resolver en un corto plazo, asesorando y/o ayudando a través de un protocolo de denuncias ciudadanas responsables. Como organización ambiental, uno de sus objetivos es mantener y fortalecer vínculo con la comunidad, organizaciones locales, municipios y privados; con su entorno. Simplemente, porque todos y cada una pueden ser un Vigilante Costero/Coastkeeper en su contexto cercano y apoyarse en la organización cuando exista algún hecho que les afecte, directa o indirectamente, en temas de contaminación o impacto ambiental. 


Junto a programas de monitoreo y análisis de la calidad de las aguas dulces o marinas, también surgen iniciativas de proyectos con participación de las comunidades cercanas; como campañas locales y nacionales de limpieza y restauración de playas, ríos y ecosistemas fragiles; colaboración con distintas organizaciones locales, programas de educación ambiental en colegios; eventos artísticos en el marco de campañas ciudadanas, obligados a adaptarse al contexto de pandemia y, a pesar de un importante déficit financiero, seguir operando como organización, generando alianzas estratégicas para fortalecer su staff y proyección en diferentes áreas trabajando en el diseño e ingeniería de proyectos y busqueda de soluciones integrales (Proyecto NACE) para suplir las necesidades de acceso a agua de calidad en zonas de escasez hídrica, lugares donde no hay agua, ésta es de escasa o dudosa calidad y que, además, permite integrar a las comunidades vulnerables y llegar, incluso, más allá de la zona Maule Itata. Apostando a mejorar la calidad de vida de cientos de familias. 

Rodrigo de la O, Director Maule Itata Coastkeeper NGO. Foto: Tamara Merino. Campaña Waterkeeper 2020

Desde siempre, la organización Vigilante Costero ONG ha insistido, junto a muchas organizaciones en el país, de la importancia de que Chile ratifique el Acuerdo de Escazú, ya que existen amenazas o presiones para activistas y defensores ambientales, como ha sido una demanda personal, aun en proceso, que recibió Rodrigo de la O, director ejecutivo de Vigilante Costero ONG, por una empresa inmobiliaria que se vió, según ellos, afectada al exponer problemática que la misma comunidad manifestó por intermedio de la organización, evidenciando vacíos en la regulación de terrenos que colindan con playas o bienes fiscales en toda la región que, sumado a cambios en comportamiento de marejadas, hacen imposible no poner atención y bogar por una planificación y ordenamiento territorial responsable, regresivo, que en síntesis, no afecte degrade o deteriore virtudes e infraestrcutura natural de la zona costera existente y que se considera invaluable.

Los desafíos son enormes y las líneas de trabajo después de más de catorce años de trayectoria están definidas: monitoreo y fiscalización independiente y ciudadana, por una parte, y estrategia de propuestas de educación e innovación basadas en soluciones de la naturaleza, innovación y tecnología, por otra.

Tiempos difíciles han obligado a reorientar y definir acciones en un mediano plazo que ayude a la solvencia y operatividad de la organización y, esperanzados, se sigue adelante más allá de las adversidades, conviniendo sobre la importancia de poder supervigilar procesos sociales que releven importancia de la protección del patrimonio ambiental y natural existente. Porque lo que no se sueña no existe.

domingo, 6 de febrero de 2022

APOYO PARLAMENTARIO A DEMANDA DE NULIDAD DEL CONVENIO ENTRE AGUAS ANDINAS Y EL PROYECTO HIDROELÉCTRICO ALTO MAIPO DE LA EMPRESA AES ANDES

[Comunicado de Prensa para difusión y publicación inmediata]

Los diputados Daniel Melo (PS), Camila Musante (AD) y Tomas Hirsch (AH), ingresaron esta semana a Tribunales los respectivos escritos, haciéndose parte de la demanda de nulidad del Convenio entre la empresa Aguas Andinas y de la empresa AES Gener) que permite el uso de las fuentes del agua potable de Santiago para la generación eléctrica de las centrales hidroeléctricas Alto Maipo. 
La demanda, interpuesta en diciembre de 2019 por Marcela Mella, del movimiento No Alto Maipo, y Sara Larraín, directora de Chile Sustentable, busca anular el contrato celebrado entre  Aguas Andinas y Alto Maipo por contravenir las normas sanitarias, ya que la empresa sanitaria utiliza sus derechos de agua  comprometidos en la Concesión de Servicio Público de Agua Potable para Santiago, cuyo  fin  es la producción de agua potable.  La demanda también fue suscrita el mes pasado por Claudio Orrego, gobernador de la Región Metropolitana.
Mediante el contrato impugnado, Aguas Andinas vierte y conduce aguas para que Alto Maipo realice operaciones de generación eléctrica a cambio de un pago. El verter y conducir aguas para un fin distinto de la producción de agua potable se aleja del objeto único establecido por ley, y constituye un negocio paralelo al objeto principal de la empresa sanitaria. De esta forma, se solicita la nulidad absoluta del Convenio por adolecer de objeto ilícito en conformidad con lo señalado en los artículos 1462, 1466 y 1682 del Código Civil.
Por otro lado, el Convenio pone en riesgo el suministro de agua potable del Gran Santiago, debido a que verter y conducir caudales de agua por instalaciones no destinadas a la producción de agua potable pone en riesgo la cantidad y calidad de las aguas, afecta el caudal disponible, y crea condiciones de contaminación como turbidez y sedimentación, impactando sobre la calidad del agua.
Es por esta misma razón que el pasado 13 de enero de 2022, el Gobierno Regional Metropolitano solicitó hacerse parte como tercero coadyuvante de las demandantes, argumentando que el interés público está comprometido, y que es deber del Gobierno Regional resguardar el desarrollo social, cultural y económico de la región, en particular en cumplimiento de sus funciones de planificación territorial.
Al respecto, la diputada de Apruebo Dignidad Camila Musante, declaró que “debemos comprender que el avance del proyecto Alto Maipo, pone en juego el suministro de agua potable para toda la región metropolitana. Es decir, vida de millones de personas se pone en riesgo, una vez más, solo para proteger los intereses oligárquicos, que creen estar por sobre la ley. Me hago parte de esta demanda porque urge proteger la cuenca de un Río que está por desaparecer, porque ninguna persona, empresa o grupo de empresas, pueden estar por sobre el derecho y porque defender la tierra y el agua, es defender nuestra propia existencia”. 
Por su parte, el diputado socialista Daniel Melo, también parte de la demanda de nulidad, expresó que “estamos ante un caso sin precedentes donde se pretende utilizar un bien tan escaso y que debemos proteger como es el agua potable de la Región Metropolitana, para fines que no es el consumo humano, sino de un proyecto hidroeléctrico del cual he sido y soy muy crítico. Nuestra labor siempre estará en el centro la defensa de los bienes de la naturaleza y las personas”, agregó.
Asimismo, el diputado de Acción Humanista Tomas Hirsch destacó que “consideramos inaceptable que, una vez más, se prioricen negocios entre grandes grupos económicos por sobre las necesidades básicas de las familias de la región Metropolitana y del país. Aguas Andinas tiene la obligación de utilizar el agua que recibe única y exclusivamente para proveerla a los habitantes de la región, y no puede realizar otro tipo de actividades generándose ganancias o utilidades por negocios de venta de agua para una empresa generadora de electricidad. Esperamos que sea acogido nuestro escrito y que nunca más se utilice el agua destinada para consumo humano en otras actividades por parte de la empresa encargada del servicio”.
Ante este ilícito y en el contexto de la grave crisis hídrica que enfrenta a Región Metropolitana, los diputados Gonzalo Winter (CS), Lorena Fries (IND-CS) y Ana María Gazmuri (RD), anunciaron que suscribirán la demanda durante los próximos días.
Contactos:
Diputada Camila Musante : celular 9-52278082
Diputado Daniel Melo : celular. 9-62488842
Diputado Tomas Hirsch : celular. 9-93354592

jueves, 27 de enero de 2022

La custodia pública de la naturaleza

por Dominique Hervé y Verónica Delgado / Fuente: El Mostrador

La Constitución vigente en Chile, así como las leyes que se han dictado conforme a ella, no han sido exitosas en garantizar una debida protección de la naturaleza. No han logrado evitar el aumento de los conflictos socioambientales, especialmente derivados de la explotación exacerbada de los componentes del medio ambiente –el agua, los bosques, el suelo, entre otros– sin consideración al interés público y el beneficio colectivo. La presión sobre nuestro ambiente ya ha sobrepasado las bases actuales de nuestro derecho ambiental, de la mano de la llamada “privatización” de estos bienes comunes, mediante concesiones o derechos perpetuos y sin limitaciones,  junto a problemas graves de contaminación, una importante desigualdad en la distribución de las cargas ambientales, y la dificultad de acceder a playas, ríos y lagos y otros problemas derivados de nuestra vulnerabilidad al cambio climático.

La Nueva Constitución debe hacerse cargo de esta problemática y sentar bases nuevas, que aseguren una adecuada relación de respeto con la naturaleza, fortaleciendo el cuidado que se le ha dado históricamente. Para ello, sobre la base de un trabajo colaborativo que hemos desarrollado con varias personas desde 2021, proponemos una norma constitucional que consagre una nueva estrategia dirigida a “custodiar” siempre la naturaleza.

En primer lugar, la propuesta establece un deber general para el Estado respecto a la Naturaleza, sin importar su titularidad. Nuestra actual regulación distingue entre “cosas comunes a todos los hombres” (como el aire), o de la nación o pueblo (como el agua y el borde costero), o privada (como un bosque), o estatal (como las minas). Un deber general de custodia implica siempre supervigilar y garantizar la integridad de los ecosistemas (visión ecocéntrica) y la mantención de sus contribuciones a la sociedad (visión antropocéntrica), haciendo alusión además expresa a la Biodiversidad y a la Geodiversidad, como dimensiones sistémicas de la naturaleza. Esta primera parte de la norma cierra con la consideración expresa a las generaciones futuras, que hasta ahora no eran consideradas en la Constitución.

En segundo lugar, se establece un deber adicional de protección cuando se trate de bienes naturales de carácter “público”, entendido en sentido amplio, como propiedad común de todas las personas y no como propiedad fiscal. Este Estado custodio, al que le hemos entregado estos bienes para su administración, deberá adicionalmente conservarlos y mantenerlos para el beneficio común de las generaciones presentes y futuras, evitando la pérdida de sus valores naturales y culturales, garantizando la equidad en su uso, y velando por el acceso público responsable a estos bienes.

Una tercera parte identifica los bienes públicos naturales, sin que sea una enumeración taxativa, incluyendo el mar territorial, su fondo marino y las playas de la zona costera; las aguas, sus cauces y playas; los glaciares y los humedales; los campos geotérmicos, los vientos y otras fuentes de energías renovables que defina la ley; el aire y la atmósfera; el material genético de la biodiversidad nativa nacional; la fauna silvestre y los peces; las zonas de montaña, las áreas protegidas y los ecosistemas terrestres de titularidad estatal; y los minerales y el subsuelo.

La propuesta normativa también pone límites al Estado custodio respecto a los permisos, derechos, concesiones o autorizaciones que otorgue para usar los elementos de la naturaleza. Establecer límites claros y comunes para todos estos títulos es necesario para evitar lo que ocurre hoy: por ejemplo, el agua se otorga de manera perpetua, gratuita, sin posibilidades de ser revocada, lo que a largo plazo genera un gran problema. En cambio, es necesario un régimen común para todos los elementos de la naturaleza, que establezca lo siguiente: “Todo título administrativo que permita el uso privativo de los bienes naturales públicos, será otorgado conforme a la ley, por el Estado y sus organismos, en su calidad de custodios, de manera temporal, sujeto a causales de caducidad y revocación, con obligaciones específicas de conservación, estableciendo limitaciones, restricciones y tarifas, siempre que ellas estén justificadas en el interés público y el beneficio colectivo. Estos títulos no generan derechos de propiedad privada”. Por cierto, esta norma implicará una revisión posterior de toda la legislación que regula cada uno de los regímenes especiales (pesca, minería, agua), pero permitirá establecer bases comunes constitucionales sin tener que darles a cada uno una regulación detallada a este nivel, que pueda caer en vacíos o contradicciones.

Finalmente, el Estado custodio debe rendir cuentas de su actuar, por lo que el inciso final considera una acción para que cualquier persona pueda acudir a los tribunales, los que no podrán rehusar conocer de esta acción y hacer cumplir los deberes constitucionales de custodia de la naturaleza establecidos en esta norma, tanto por lo que el Estado hace como lo que no, o no hace oportunamente. Esto se diferencia de lo que ocurre hoy: muchas veces, cuando se interpone una acción de protección, se responde que ya está en conocimiento de otras autoridades. Obviamente el legislador determinará el procedimiento y los requisitos de la acción que aquí se consagra, pero nada impide que, aprobada la Constitución, esta acción sea conocida inmediatamente por los Tribunales de Justicia.

Chile está escribiendo su Constitución en momentos de evidente urgencia de acción medioambiental. Ello otorga a la Convención y a las ciudadanas y los ciudadanos una gran oportunidad, pero también la enorme responsabilidad de sentar las bases de una protección a la naturaleza que asegure el bienestar de las futuras generaciones.