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martes, 31 de enero de 2012

MINERAS E HIDROELECTRICAS AMENAZAN EL AGUA POTABLE


Por Sara Larrain,
Directora Programa Chile Sustentable.
Con 1.600 kilómetros de separación y dos realidades geográficas distintas, Santiago y Calama enfrentan hoy el mismo problema: les quieren quitar el agua.
En Ia II región, la empresa Aguas Antofagasta, propiedad del grupo Luksic,  que además es una de las sanitarias más multadas del país, le ha vendido 550 litros por segundo de agua cruda del Río Loa a la minera Doña Inés de Collahuasi (propiedad de Anglo American y Xstrata Copper) para alimentar sus faenas mineras  al interior de Pica, en la región de Tarapacá.
Collahuasi ingresó a evaluación en el SEA, un estudio de impacto ambiental interregional de la tubería  en que  se pretende trasvasijar esta agua, desde el sector Lequena  hasta  la localidad de Ujina.
Los habitantes de de Calama y Antofagasta están indignados y no es para menos. Aguas Antofagasta y Collahuasi pretenden llevarse agua desde el desierto más seco del mundo para servir la expansión minera de una trasnacional.
Insólitamente además la autoridad ambiental ha acogido a tramitación este proyecto que solo evalúa el trazado de la tubería y del tendido eléctrico, pero que carece absolutamente de información sobre el impacto ambiental que conlleva privar a la ya degradada cuenca del Rio Loa de 550 litros por segundo agua y que el agua no sea devuelta, pues hay muchos poblados y ecosistemas que dependen de la infiltración de este a lo largo de cientos de kilómetros.
El estudio tampoco se hace cargo de otro impacto que debe evaluar la autoridad: el despojo a miles de personas de un recurso hídrico que originalmente fue cedido y luego concedido a un servicio para consumo humano.
Con un precio record del cobre ¿no será mucho que Collahuasi no apueste a la desalación o a la impulsión de agua de mar para sus faenas tal como han hecho  otras compañías?
¿Por qué  el grupo Luksic  vende el agua dulce  del Loa, de la cual depende toda la vida de las comunidades de Calama, Chiu Chiu, Lasana, Quillagua, para alimentar la actividad minera en otras regiones?
¿Por qué la Dirección General de Aguas y la Superintendencia de Servicios Sanitarios no velan por la protección de las cuencas hídricas y los derechos de agua dedicados a los servicios de agua potable?
¿Porque se permite la exportación de agua desde  la región de Antofagasta a la de Tarapacá, cuando todos los estudios destacan que la zona requiere importación masiva de recursos hídricos?
Definitivamente ante esta irresponsabilidad gubernamental y empresarial, el patrimonio ambiental y la sociedad chilena están en riesgo.
Similar situación ocurre en Santiago donde la empresa sanitaria Aguas Andinas, del consorcio franco español Suez-Agbar, vendió en 2011 parte de las aguas de Laguna Negra y Embalse del Yeso, destinadas al agua potable de Santiago, para que la trasnacional norteamericana AES-Gener las use para alimentar dos centrales hidroeléctricas  de su proyecto Alto Maipo (que se sumarian a las 4 centrales que la empresa ya posee en el en la zona)
Esta venta y la puesta en marcha de las centrales no solo vulnera los derechos de agua de regantes y agricultores; sino que amenaza todos los emprendimientos turísticos del Cajón del Maipo y no da cuenta de los impactos  sobre el suministro de agua potable para la ciudad de Santiago. La Superintendencia de Servicios Sanitarios, que debe velar por las aguas destinadas a agua potable, al parecer interpreta que las sanitarias pueden usarlas para negocios distintos de la concesión de servicios sanitarios.
Estos mismos afectados, además de realizar masivas manifestaciones públicas, hoy inician diversas estrategias legales, entre las que destaca la petición  mediante  la Ley de Transparencia del convenio entre Aguas Andinas y Gener para el uso de aguas pertenecientes al servicio de agua potable de los 6 millones de habitantes de la región Metropolitana.
Y es que, en ambos casos, la forma en que se hizo la venta del agua  es un misterio para la ciudadanía y las autoridades locales. El Gobierno, amparándose en la denominación de "acuerdos entre privados” – término favorito de la actual administración para evadir  comunicar hechos vergonzosos e impopulares—  no ha hecho nada para que tanto los habitantes de Santiago como los de Antofagasta y Calama lleguen a conocer las condiciones, el costo y los impactos objetivos de dichas transacciones de agua potable.
Frente a estos hechos, a los ciudadanos se nos viene a la mente el viejo refrán de “borrar con el codo lo que se escribe con la mano”, pues mientras la Dirección General de Aguas (DGA) declara destinar buena parte de su tiempo a fiscalizar y sancionar el robo de agua, otro servicio dependiente del mismo Ministerio de Obras Públicas, como la Superintendencia de Servicios Sanitarios avala este “robo institucionalizado” de agua que están haciendo  las sanitarias, que  hacen pingües negocios vendiendo  las aguas comprometidas en  las concesiones para servir el consumo humano a  mineras e hidroeléctricas, obteniendo enormes ganancias.
Al respecto, hay que destacar que el Congreso Nacional ya debió parar, mediante reforma al Código Sanitario, la venta de las aguas servidas tratadas que habían iniciado las sanitarias, perjudicando a los agricultores y regantes. Al parecer, defender el agua potable requerirá acciones  legislativas similares.
Hoy la pelea en el norte del país es a muerte. El acuerdo entre Inés de Collahuasi y Aguas Antofagasta ha desatado una campaña que incluye movilizaciones, recolección de firmas, apoyo de autoridades locales y parlamentarios y hasta funas a la compañía minera que debió abandonar el viernes pasado el salón del Municipio de Calama.
Lo que hoy ocurre en Chile – y que en absoluto es un caso aislado -  constituye un poderoso llamado de atención a las instituciones de gobierno que deben velar, de acuerdo al nuevo mandato de la Asamblea General de Naciones Unidas, por el derecho humano al agua y al saneamiento de todos los habitantes del país.
De continuar estas irregularidades y  nuevas amenazas al abastecimiento de agua, los movimientos ciudadanos  probablemente continuaran durante este  año con la misma fuerza del 2011. Así, los ciudadanos y ciudadanas defenderemos nuestro derecho al agua en el Parlamento, frente a las instituciones de gobierno  y en las calles.

lunes, 30 de enero de 2012

ACTA: La nueva amenaza a la web


La semana pasada, tres millones de nosotros contribuimos a frenar el ataque de EE.UU. a nuestra web. Pero nos enfrentamos a una amenaza aún más grande, y nuestro movimiento global por la libertad de Internet está perfectamente equipado para eliminarla de una vez por todas.
El ACTA es un tratado global que permitiría a las compañías censurar Internet. Negociado en secreto entre un puñado de países ricos y los grandes poderes corporativos, este acuerdo crearía un opaco organismo anti-falsificación que autorizaría la vigilancia, por parte de poderosos intereses privados, de todo lo que hacemos online. Este acuerdo también les permitiría imponer sanciones durísimas, incluyendo penas de prisión, contra cualquier persona que supuestamente perjudicase sus negocios.
En estos momentos la Unión Europea está decidiendo si ratificará el ACTA, y lo cierto es que sin su participación, este ataque global contra la libertad de Internet fracasará. Sabemos que la UE ya se ha opuesto al ACTA con anterioridad, pero algunos miembros del Parlamento Europeo están titubeando. Démosles el empujón que necesitan para rechazar este acuerdo. Firma la petición -- la entregaremos en Bruselas de forma espectacular cuando reunamos 500.000 firmas:
Es indignante. Los gobiernos que representan al ochenta por ciento de los ciudadanos del mundo se hallan excluidos de las negociaciones del ACTA (Acuerdo Comercial Anti-Falsificación), mientras que burócratas nombrados a dedo han trabajado muy de cerca con los lobbies corporativos para diseñar las nuevas reglas y un régimen de aplicación peligrosamente poderoso. El ACTA afectaría inicialmente a EE.UU., Europa y a otros nueve países, y progresivamente se expandiría al resto del mundo. Pero si en este momento logramos que Europa le diga no al ACTA, el tratado perderá impulso y podríá hundirse para siempre.
Bajo estas normas tan estrictas y opresivas, personas en cualquier parte del mundo podrían ser castigadas por actos tan simples como compartir un artículo de periódico, o por subir un video de una fiesta con música protegida por derechos de autor.
Promovido como un acuerdo comercial para proteger los derechos de autor y la propiedad intelectual, ACTA también podría prohibir la comercialización de medicinas genéricas vitales, impidiendo también el acceso de los agricultores a cierto tipo de semillas que necesitan. Y, como si esto fuera poco, el comité del ACTA tendría carta blanca para cambiar sus reglas y tipos de sanciones, sin estar sujeto a ningún tipo de control democrático.
Los grandes intereses corporativos están presionando fuertemente para que se apruebe el ACTA, pero el Parlamento Europeo se encuentra en su camino. Enviemos un fuerte llamado a los parlamentarios para que resistan a los feroces lobbies privados, y se mantengan firmes en defensa de la libertad de Internet. Firma ahora y reenvía este correo a todos tus conocidos:
La semana pasada sentimos la fuerza de nuestro poder colectivo cuando millones de personas nos unimos para frenar el intento en los EE.UU. de aprobar una ley de censura de Internet que hubiera golpeado justo en el corazón de nuestra web. También le mostramos al mundo lo poderosas que pueden llegar a ser nuestras voces. Unámonos una vez más para acabar con esta nueva amenaza.
Con esperanza y determinación, 
Dalia, Alice, Pascal, Emma, Ricken, Maria Paz, Luis y el resto del equipo de Avaaz

Un nuevo tratado global podría autorizar a las grandes corporaciones a vigilar todos nuestros movimientos en la web. La semana pasada 3 millones de nosotros ayudamos a frenar las funestas leyes pro-censura estadounidenses. Si actuamos ahora, podemos lograr que el Parlamento Europeo entierre esta nueva amenaza que nos acecha a todos:
Más Información: 
Relator europeo de ACTA renuncia: “Yo no seré parte la farsa” (ALT1040): 
ACTA te puede dejar sin Internet (CNN Expansión):
Tras la protesta por la Sopa se reavivan las del Acta (BBC):
Polonia sería el primer país europeo en firmar ACTA (ALT1040): 
¿Llegó la primera guerra digital? (Terra):
Cuatro leyes polémicas que buscan regular internet (CNN México): 

Declaración Pública: Plataforma socio-ambiental hacia Rio+20

Hace 20 años se realizó la Cumbre de la Tierra de Río 1992, después que la Comisión Mundial para el Desarrollo del Medio Ambiente de las Naciones Unidas concluyera que la vida del planeta se encontraba en serio riesgo debido a la erosión del medio ambiente. El objetivo de dicha Cumbre era concebir una política y un programa económico que permitiese reorientar la economía y salvar al planeta de una crisis anunciada. Se puso en escena la propuesta del desarrollo sostenible para sacarnos de la debacle que la acelerada extracción de los recursos naturales y la contaminación ambiental había generado. Se apuntaba igualmente a restablecer los ritmos de crecimiento que permitiesen mantener las tasas de ganancia de modo de superar los índices de pobreza sin afectar el medio natural de vida de la población. Las clases dirigentes del mundo aceptaron la propuesta, atribuyendo una buena intención a los artífices de esta política.
No obstante las expectativas generadas, 20 años más tarde se ha agravado la crisis ambiental, social y ecológica, ello sin mencionar las guerras, invasiones y las nuevas políticas de despojo que se han impuesto sobre la Tierra y los territorios, particularmente en los llamados países en desarrollo o del sur del mundo. El supuesto desarrollo sostenible ha beneficiado a los grupos privilegiados, acrecentando los problemas de vastos sectores y comunidades de los países arrasados por la usurpación de los bienes comunes. Políticas públicas intencionadas han favorecido la mercantilización de la naturaleza y se han impuesto culturalmente patrones de producción y de consumo que transgreden los límites y equilibrios naturales, aumentando de manera alarmante la inequidad y el empobrecimiento en amplias regiones del mundo.
El modelo chileno ha operado como punta de lanza en el continente para impulsar estas lógicas mercantiles. Se habla de desarrollo sostenible mientras se vulnera compromisos internacionales y se viola la precaria legislación nacional sobre esta materia; entregando el Estado los bienes comunes y colectivos a la voracidad del capital nacional y transnacional. Las clases dominantes, gobierno y empresarios, se vanaglorian de los índices de crecimiento y de las políticas macroeconómicas actuales, sin embargo, Chile ostenta la mayor desigualdad de ingresos y ha llegado a ser uno de los países más caros de la región. Al mismo tiempo, los índices de calidad ambiental empeoran a lo largo del país, siendo los sectores más pobres los que padecen de forma más intensa los efectos de estas políticas de muerte.
Durante estos 20 años se han profundizado en Chile la vulneración de derechos, la privatización de los bienes públicos y la mercantilización del agua, la vida y la naturaleza. Esto lo sufrimos en todos los ámbitos de la sociedad y la economía: en la educación, el mundo del trabajo, la salud y los servicios básicos; en todo el territorio avasallado por la mega-minería, la agro-industria, la mega-generación eléctrica, las plantaciones forestales y otras infraestructuras que agreden sistemáticamente a los pueblos y comunidades indígenas y rurales, destruyendo su hábitat, sus culturas y economías locales.
Las organizaciones y sectores sociales que han hecho conciencia de estos procesos están logrando trascender el escenario de desintegración de las redes sociales pos dictadura y han comenzado, pese a la creciente represión, criminalización y persecución gubernamental, a construir movimientos más amplios que demandan cambios estructurales en el sistema político y económico.
La cumbre Río+20 es una privilegiada oportunidad para debatir y subvertir esta tendencia, más aún cuando el planeta está siendo agredido por una crisis sistémica, que se enmascara con fórmulas como "la economía verde" o la "gobernanza ambiental", ejes conceptuales de la reunión que se llevará a cabo en junio del 2012 en Río de Janeiro, Brasil. Esta Economía Verde para supuestamente derrotar la pobreza no es más que otra  artimaña para lanzar un salvavidas a la crisis galopante del sistema capitalista, creando nuevas oportunidades para la acumulación del capital por la vía de la mercantilización incluso de “productos intangibles”, que permitan ampliar las fronteras neoliberales haciendo aún más precaria la sobrevida humana y la recuperación ambiental del planeta.
En un esfuerzo entre muchos y muchas, estamos constituyendo esta plataforma social amplia y diversa que permita representar con fuerza las demandas de justicia ambiental y social, esas que miles de comunidades y  colectivos esgrimimos como bandera de lucha en nuestros territorios asolados o amenazados por el sistema que Río+20 pretende perfeccionar.
Desde esta plataforma convocamos a que generemos espacios de discusión y debate en nuestros territorios en torno al desarrollo que queremos para nuestras comunidades, levantamos propuestas de acción conjunta,  motivemos la movilización y la creación colectiva a nivel local, regional y nacional, de manera amplia, diversa y descentralizada, de modo de instalar estos temas urgentes en la agenda de nuestras organizaciones y del país en su conjunto. 
Convocan a esta Plataforma:
Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales – OLCA, Colectivo Viento Sur, Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas - ANAMURI, Coalición Ecuménica por el cuidado de la Creación, Confederación de Trabajadores del Cobre – CTC, Secma – FECH, Red Ambiental Norte – RAN, Colectivo Mapuexpress, Centro Ecoceanos, Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile, Ecosistemas, Caravana Ahimsa por la Tierra, Programa Radial Semillas de Agua, Red de Defensa de la Precordillera La Florida, Acción A.G., Observatorio Ciudadano, Comité por el Derecho a la Vida Región de Valparaíso, Defendamos la Ciudad,  Instituto Alejandro Lipschutz ICAL, Marcha Mundial de las Mujeres, Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo – CENDA - Programa Vigilante Costero Maule Itata, Red Ambiental del Maule - RAM.

martes, 24 de enero de 2012

Carta Abierta FIDH al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos

Sr. José Miguel Insulza, Secretario General de la Organización de los Estados Americanos

Sres. Cancilleres de los países miembros de la Organización de los Estados Americanos



Re: FIDH y sus organizaciones miembro en las Américas expresan preocupación por el creciente cuestionamiento al Sistema Interamericano de Derechos Humanos

Señor Secretario General, señores Cancilleres,

La Federación Internacional de Derechos Humanos y sus organizaciones miembro en las Américas queremos expresar nuestra preocupación en cuanto a algunas de las recomendaciones formuladas por el Grupo de Trabajo de la OEA sobre el Sistema Interamericano de Derechos Humanos que debilitan a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y reiteran que es esencial que los Estados se esfuercen en fortalecer el Sistema Interamericano en vez de debilitarlo.
Ante los recientes incidentes y cuestionamientos a la labor de la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos por parte de varios Estados miembros de la OEA como Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela (1), las organizaciones abajo firmantes reiteramos la necesidad de respetar la independencia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, subrayando también su plena legitimidad. El Sistema Interamericano de Derechos Humanos ha sido, desde su creación - y continúa siendo hoy día - un actor de cambio, garante de una mayor protección de los derechos humanos en el hemisferio, y un recurso efectivo para garantizar el ejercicio pleno de todos los derechos humanos contemplados en la Convención Americana. En este sentido, es muy importante que los Estados atiendan las medidas cautelares y provisionales según el criterio de buena fe y reconozcan su carácter vinculante.
Considerando lo anterior, resultan particularmente preocupantes tres recomendaciones del Grupo de Trabajo Especial de Reflexión sobre el Funcionamiento de la Comisión Interamericana para el Fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, adoptadas en su última sesión el pasado 13 de diciembre. 
Efectivamente, estas tres recomendaciones ponen en peligro la existencia misma de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, cuando ésta se ha revelado una herramienta fundamental en la lucha contra la impunidad, la criminalización de la protesta, la censura y la discriminación. De acuerdo a estas recomendaciones, los informes de las relatorías se incorporarían en un capítulo único del informe anual de la CIDH, lo cual pondría término a la publicación del Informe de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, que evalúa en detalle la situación de cada país, convirtiéndo esta investigación independiente en un breve informe de actividades y reduciendo considerablemente su visibilidad e impacto. Por otra parte, se asignarían “recursos adecuados, suficientes y balanceados a todas (las) relatorías, grupos de trabajo y unidades” de la CIDH. Ya que la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión es la única relatoría de la CIDH que recaude sus propios fondos, los cuales son más consecuentes en comparación con las demás, dicha medida equivaldría a reducir drásticamente su presupuesto y por lo tanto su capacidad de incidencia. Adicionalmente, se establecería un Código de conducta que podría tener como resultado la restricción del mandato de esta Relatoría.
Por estas razones, nuestras organizaciones instan a los Estados Miembros de la OEA a reconsiderar durante la reunión del próximo 25 de enero estas tres recomendaciones del Grupo de Trabajo, en la medida en que afectarían gravemente la labor de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, y urgen a que los dirigentes de los Estados americanos reafirmen la plena vigencia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, ya que el cuestionamiento de su legitimidad podría crear precedentes graves de desacato a sus decisiones y debilitar los fundamentos de una institución que se ha constituido como elemento fundamental de la democracia en el continente.

Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH)
Asociación Pro-Derechos Humanos (APRODEH), Perú
Centro Ecuménico de Derechos Humanos (Centre œcuménique des droits humains - CEDH), Haití
Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH)
Colectivo de Abogados «José Alvear Restrepo» (CCAJAR), Colombia
Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES)
Comisión de Derechos Humanos de Guatemala (CDHG)
Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (CEDHU), Ecuador
Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH)
Comité de Acción Jurídica (CAJ), Argentina
Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU), Chile
Justiça Global, Brasil
Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos (LIMEDDH)
Observatorio Ciudadano (OC), Chile


septiembre de 2011, http://www.fidh.org/FIDH-rechaza-declaraciones-del; Colombia: “Preocupación frente a la 
1 Ver: Brasil: “Carta abierta al Secretario General de la OEA”, 13 de mayo de 2011, http://www.fidh.org/Carta-abierta-al-
Secretario; Brasil: “Represa hidroeléctrica de Belo Monte”, 25 de mayo de 2011, http://www.fidh.org/Carta-abierta-
Represa; Brasil: “FIDH rechaza decalaraciones del Secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA”, 23 de 
estigmatización y descrédito contra el CCAJAR y las dudas expresadas sobre la credibilidad del Sistema Interamericano 
de Derechos Humanos, 3 de noviembre de 2011, http://www.fidh.org/Carta-abierta-a-las-autoridades