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miércoles, 14 de septiembre de 2011

Nueva Constitución, ahora

Escrito por Sara Larraín Directora de Chile Sustentable - Fuente: http://blogs.cooperativa.cl/opinion/politica/20110914065602/nueva-constitucionahora/
Minutos después de la tramposa aprobación de HidroAysén el 9 de mayo pasado, una indignada multitud de dimensiones no previstas por la Coalición de Defensa de la Patagonia se congregó en Plaza Italia para marchar hacia la Moneda.
Las marchas Contra HidroAysén continuaron durante las semanas subsiguientes, durante las cuales también se iniciaron las movilizaciones por la “Educación Publica de Calidad – No al Lucro”.
El presidente Piñera y su gobierno debieron enfrentar el 21 de mayo, simultáneo a su mensaje a la nación, masivas marchas y manifestaciones contra HydroAysén, por la educación pública y diversas demandas sociales, en todo el país, y en el mismo salón plenario del Congreso, el despliegue de lienzos contra HidroAysén por un conjunto de diputados.
La respuesta del gobierno a la ciudadanía, independientemente de sus demandas, fue la represión policial y el anuncio de crear una Comisión Asesora Presidencial para la Matriz Eléctrica.
No obstante ante la unilateralidad de los integrantes de esta, la ciudadanía respondió a los pocos días con la creación de una Comisión Ciudadana Técnico -Parlamentaria para la Matriz y el Desarrollo Eléctrico, integrada por organizaciones ciudadanas, académicos, técnicos, diputados y los senadores de la Comisión de Energía y Minería del Senado.
Las movilizaciones sociales continuaron en los meses siguientes, agregándose las marchas “Por la Diversidad”, el rechazo a la privatización de las sanitarias, a la aprobación de minas de carbón en Isla Riesco, confluyendo en la paralización social convocada por los sindicatos el 24 y 25 de agosto, generándose una de las mayores manifestaciones ciudadanas desde el paso a la democracia, las que involucraron a más de 600 mil personas de todas las regiones del país.
Fue una expresión de las demandas por la educación, la justicia, el desarrollo local, el rechazo a megaproyectos energéticos, mineros, forestales, viales, de expansión urbana, y contra iniciativas gubernamentales que vulneran la soberanía territorial local y el acceso equitativo a los bienes naturales como el agua, y los beneficios de un patrimonio como el cobre.
Estas movilizaciones constituyen la expresión de un movimiento transversal de descontento de diferentes sectores de la sociedad frente a un sistema económico y político que decretado sin consulta, ni discusión durante el régimen militar, se ha perpetuado durante los gobiernos de transición liderados por la Concertación y resguardado por la Alianza, en beneficio de unos pocos y en perjuicio de la mayoría de la población.
Lo que en los últimos meses se evidencia es la necesidad de un cambio integral de las reglas del juego en la economía, el acceso y gestión del patrimonio ambiental, la convivencia y la participación: esto es una nueva Constitución.
Como parte del movimiento por las causas socio-ambientales de interés público tengo y tenemos la certeza de que los problemas y conflictos ambientales en Chile son la expresión justa y digna de un pueblo que se resiste a aceptar la destrucción, usurpación, abuso y lucro como excusas para la generación de riqueza y empleo para el “chorreo” y el desarrollo.
Dicha ideología, sobre la base de la inequidad, la destrucción ambiental y la ausencia de participación política proporcional ha provocado un sistema injusto y abusivo y una sociedad capturada y maltratada cuyos líderes sociales y nuevas generaciones no están dispuestos a aceptar.
Vivimos en un sistema que promueve la destrucción de ecosistemas, la usurpación de territorios y bienes naturales; la agresión, contaminación y el desplazamiento de comunidades para asegurar el beneficio de grandes grupos económicos nacionales y trasnacionales, hecho que evidencia la subordinación del poder político y sus decisiones a los intereses empresariales.
Ello contradice el mandato de representación popular y por ello hoy el gobierno de Piñera detenta en las encuestas solo 20% de aprobación, el más bajo de la historia de Chile y la oposición concertacionista sólo 16%. Esto es un masivo rechazo de los ciudadanos al sector y conducción política.
La Constitución del ’80 fue “convocada, votada y aprobada” en ausencia de registros electorales, sin tribunal calificador de elecciones, bajo estado de sitio, con persecución de opositores, con la población sin acceso a la prensa, a la propaganda, sin derecho a reunión, y con tribunales inoperantes.
Esta Carta Fundamental de Pinochet le permitió validar legalmente, mediante la dictación de decretos, (y debido al cierre del Congreso Nacional en la época) cuerpos legales como la Ley Eléctrica, el Código de Aguas, el Código Minero y la desnacionalización del cobre, el despojo de tierras indígenas, el subsidio a las plantaciones forestales, permitió la privatización de las empresas forestales, la Ley de Pesca, la Ley de Urbanismo y Construcción, y la Ley Orgánica de Educación, entre las muchas disposiciones determinantes de la insustentabilidad socio-ambiental y política de nuestro país.
Durante los gobiernos de la Concertación, a pesar de que se mitigó levemente el impacto del marco jurídico pro-privado empresarial del régimen militar, se continuó aprobando leyes y decisiones públicas que han favorecido a las grandes empresas y a la inversión extranjera, en perjuicio de los derechos de las comunidades, economías y culturas locales, y en contra de sus decisiones; amparando la destrucción de los ecosistemas y la biodiversidad de los territorios, sin posibilidad de beneficios, ni participación popular.
Hoy, 20 años después, la rebelión es estructural, ante un gobierno liderado por el mismo sector que al interior del sector militar diseñó las abusivas reglas del juego económico social y político. Pero también se rechaza al bloque político que administró estas distorsiones sin revertirlas.
La opción legítima y más efectiva para asegurar la soberanía popular es el plebiscito nacional, vinculante y de iniciativa ciudadana.
Ello, de concretarse, permitiría a la ciudadanía debatir ampliamente y decidir sobre los las políticas y leyes a impulsar para cambiar desde los fundamentos de la democracia y el bien común, el marco jurídico de nuestro estado derecho.
¿Se puede? Tenemos la certeza que sí se puede.
Recordemos que este mismo año, mientras el gobierno de Piñera firmaba acuerdos nucleares con Francia y Estados Unidos y además completaba la venta de las empresas sanitarias iniciada por la Concertación, en Italia, mediante votación popular, la población frenaba los planes de Berlusconi de privatización del agua potable y de uso de la energía atómica.
Para avanzar con legitimidad y éxito requerimos de un Proceso Constituyente capaz de responder a las necesidades y demandas actuales del pueblo chileno; incorporar a todos los actores que reprenden dichas necesidades y demandas; y desplegarse simultáneamente y en igualdad de condiciones en procesos regionales abiertos a todos los sectores y discriminando positivamente a los actores locales, las mujeres y los pueblos indígenas.
Chile puede avanzar hoy hacia una Constitución y una sociedad basada en los derechos humanos, sociales, económicos, culturales y ambientales. Podemos reconstruir una convivencia nacional bajo el principio del bien común y el cuidado de la Tierra.
La inspiración, la fuerza y la gente están. ¡Aprovechemos este momento histórico!

Declaración de Lézan: Convergencia ciudadana para una transición energética

Lézan – Gard (Francia), 28 de agosto de 2011 - 17:21
Preámbulo

Nuestra Convergencia ciudadana para una transición energética es el resultado de la toma de conciencia nacida de la movilización contra la extracción de gas y petróleo de esquisto. Hemos elaborado esta declaración los días 26, 27 y 28 de agosto, y la hemos aprobado en sesión plenaria el 28 de agosto.

Para asegurar el futuro a las generaciones venideras, la Convergencia afirma como necesidades:
  • que los ciudadanos retomen el control sobre las decisiones que los afectan;
  • el rechazo a la mercantilización de la naturaleza y de sus recursos, particularmente denunciando las trampas del capitalismo verde;
  • la definición de la tierra, del agua, del aire, de la energía, y de lo vivo como bienes comunes inalienables y accesibles a todos.

Cuestionándose el sistema económico y productivista dominante, la Convergencia se traza una hoja de ruta.

1. Instaurar el control ciudadano de las instancias políticas sometidas a la     lógica de las multinacionales equivale a instituir:

  • Una democracia directa gracias a espacios ciudadanos de intercambios, de información, de confrontación y de decisiones;
  • Una asamblea ciudadana de peritaje plural y transparente, que excluya todo conflicto de intereses;
  • La separación entre los poderes financieros y los medios de comunicación;
  • Un trabajo de convergencia en temas de sociedad con los movimientos sociales y sus organizaciones.

2. Comprometerse sin demora por la transición energética supone:

  • Reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero a la altura de las demandas expresadas por el acuerdo de los pueblos de Cochabamba, acuerdo adoptado por la Convergencia de Lézan y anexo a la presente declaración;
  • Liberarse de un consumo excesivo, que cuesta más a los pobres que a los ricos;
  • Orientarse hacia una sobriedad y una eficacia energética;
  • Detener la carrera por los combustibles fósiles;
  • Abandonar cualquier experimentación, exploración y explotación de hidrocarburos incluidos en la roca madre y of-shore;
  • Dejar de utilizar la energía nuclear tanto civil como militar;
  • Parar la producción y el uso industrial de los agro-combustibles;
  • Priorizar la financiación pública de la investigación y las experimentaciones ciudadanas sobre la energía renovable;
  • Liberar las patentes captadas por las multinacionales;
  • Organizar la relocalización con la reapropiación pública y territorial de los medios de producción y distribución de la energía (juntas comunales, cooperativas, sociedades de interés colectivo, etc.) incluyendo sistemáticamente el control ciudadano;
  • Reorientar las políticas públicas que favorecen a los sectores de alto consumo energético como la agricultura intensiva, los transportes, la vivienda y el urbanismo, la industria y la gran distribución;
  • Exigir la reconversión de los sectores afectados, de acuerdo con los trabajadores y usuarios.
3- Organizar desde ya la convergencia de las luchas nos compromete a:
  • Articular las movilizaciones contra el gas y el petróleo de esquisto, la energía nuclear, los transgénicos, los incineradores, los biocombustibles y todas las luchas sociales y ambientales;
  • Hacer converger las luchas, las movilizaciones, las alternativas y experimentaciones asociando el combate ecológico a las luchas sociales;
  • Obrar para el surgimiento de un nuevo proyecto de civilización, indispensable frente a los problemas climáticos, el agotamiento de los recursos naturales y, en general, el caos al que nos lleva al capitalismo;
  • Continuar regularmente la Convergencia ciudadana iniciada en Lézan, conectándonos con las movilizaciones, de lo local a lo mundial;
  • Inscribir nuestras movilizaciones en un calendario internacional contra el G20, del 1 al 4 noviembre de 2011, en la cumbre sobre el clima de las Naciones Unidas en Durban a principios de diciembre de 2011, en el Foro Alternativo Mundial del Agua del 10 al 18 de marzo de 2012, en la Cumbre de Río + 20 a principios de junio de 2012.
  • La Convergencia Ciudadana para una transición energética se asocia a la petición presentada por "Los Indignados" en la Comisión Europea para la salida de lo nuclear, contra la exploración y explotación de hidrocarburos incluidos en la roca madre, contra el cultivo y la comercialización de los transgénicos y por una auditoría de las deudas de los Estados europeos.
        ¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

Esta declaración es compartida por los socios de la "Convergencia ciudadana para una transición energética" y aquellos que quieran unirse para apoyarla. 
Contacto: organisation@convergenceenergetique.org

martes, 13 de septiembre de 2011

Financiamiento y claridad generan debate por Conaf pública y Servicio de Biodiversidad


Fuente: http://www.terram.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=8368
El presidente de las Comisiones Unidas de Agricultura y de Medio Ambiente y Bienes Nacionales, senador José García Ruminot, explicó que conocer el financiamiento real de ambas materias, abordadas con dos proyectos de ley enviados por el Ejecutivo, fue uno de los puntos que inquietó a los asistentes al seminario “La Institucionalidad y Legislación Ambiental y Forestal que necesita Chile para el siglo XXI”. 
La futura división de las funciones del Servicio Nacional Forestal, Conaf pública y conocer el financiamiento real de esta nueva institución y del Servicio de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas, fueron parte de los principales puntos que se debatió en el seminario "La Institucionalidad y Legislación Ambiental y Forestal que necesita Chile para el siglo XXI"La actividad, que se desarrolló en la Sala Pedro Montt de la Biblioteca del Congreso Nacional, en Valparaíso, contó además con la participación de los senadores Ximena Rincón y Antonio Horvath, quienes se desempeñaron como moderadores de dos Mesas de discusión. Al respecto, el presidente de las Comisiones Unidas de Agricultura y de Medio Ambiente y Bienes Nacionales, senador José García Ruminot explicó que uno de los puntos que generó más controversia durante el desarrollo del seminario, fue el proyecto que establece una futura división de las funciones de la Conaf pública. Añadió que dicho servicio "velará por el fomento forestal y la de conservación y preservación. El problema es que la función de conservación ya no dependerá del Ministerio de Agricultura, sino del Ministerio del Medio Ambiente".
Precisó que "esta situación produce en  los distintos actores un desacuerdo muy profundo y que tiene muchas aristas. Por un lado están los funcionarios que se sienten maltratados, porque no hay un reconocimiento a la labor que ha hecho la Conaf a lo largo de estos años, y por el otro, hay otros que están de acuerdo con la división".
Otro de los puntos que generó inquietud por parte de los asistentes, fue conocer el presupuesto real del nuevo Servicio Nacional Forestal y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas.
El senador García Ruminot, comentó que "siempre los recursos públicos van a ser escasos, eso no me preocupa. Lo que sí me inquieta es que si la Conaf se va a dividir, sea en un proceso ordenado y en paz, con pleno respeto a los derechos de los trabajadores".
Agregó que para lograr una mejor legislación en torno a la creación del Servicio Nacional Forestal "está funcionando una comisión técnica, con cerca de 30 integrantes y espero que a través de ella, se lleguen a acuerdos y tengamos una legislación pronto. El peor de los casos es no tenerla, particularmente, en el área forestal, que es la segunda actividad económica que genera grandes divisas para el país".
El legislador hizo un llamado a todos los actores involucrados "para que sean generosos en la discusión que viene, y con el trabajo de la Comisión técnica; que pongamos el máximo voluntad en alcanzar acuerdos para tener la legislación que el país necesita. Por el desarrollo forestal del país, necesitamos sacar prontamente adelante el Servicio Nacional Forestal, Conaf pública".
En tanto, el senador Horvath explicó que sobre el proyecto que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, generó también una intensa discusión en el seminario.
Indicó que "no se ve totalmente el futuro servicio tenga la capacidad para proteger la biodiversidad como lo necesitamos en nuestro país y tenemos que hacerlo de acuerdo a los tratados internacionales".
A su vez, la senadora Rincón dijo que nuestro país "se encuentra en un momento histórico para legislar sobre estas materias y debemos tomar buenas decisiones audaces. Chile se ha desarrollado en el sector forestal de forma impresionante, es el segundo sector exportador del país, pero hay deudas pendientes con el medio ambiente, la sociedad y el desarrollo económico".
La parlamentaria concordó en la necesidad de establecer prepuestos claros al momento de establecer la Conaf pública y el Servicio de Biodivesidad. Y añadió que "hay que dotarlas con recursos técnicos, humanos  y financieros, para ejercer el rol que le encomendamos. En este ámbito no podemos cometer este error".
PROGRAMA
El encuentro fue patrocinado por las Comisiones Unidas de Agricultura y de Medio Ambiente y Bienes Nacionales del Senado y organizado por la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo, AIFBN; el Colegio de Ingenieros Forestales, CIFAG y el Sindicato Nacional de Profesionales de Corporación Nacional Forestal de Chile, CONAF, SINAPROF.
La primera Mesa titulada ¿Cuál es la institucionalidad ambiental y forestal que necesita Chile para el siglo XXI? contó con las exposición de la consultora de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura, FAO, Jessica Casaza, quien entregó una visión sobre el sector forestal a nivel de las políticas públicas e institucionalidad del área en América Latina y el Caribe.
Asimismo, participaron el coordinador nacional del proyecto GEF de la Creación de un Sistema Nacional Integral de Áreas Protegidas para Chile, SNAP, Rafael Asenjo; el vicepresidente de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo, AIFBN, Cristian Frene y el presidente de la Asociación Gremial Pronatura, Iván Castro.
La segunda Mesa, titulada ¿Cuáles serían los instrumentos legales que nuestra Biodiversidad y Áreas Protegidas necesitan para el siglo XXI?, incluyó las presentaciones del representante del Consejo Consultivo de la Reserva de la Chinchillas, Fernando Pérez Fuentealba; la directora ejecutiva de la Fundación Terram, Flavia Liberora; el secretario ejecutivo del Colegio de Ingenieros Forestales de Chile, CIFAG, Julio Torres; el jefe del Departamento de Recursos Naturales del Ministerio del Medio Ambiente, Leonel Sierralta y el presidente del Sindicato Nacional de Profesionales de Conaf, Sinaprof, Jorge Martínez. 

viernes, 9 de septiembre de 2011

4ta. Reunión de Comisión Energía Ciudadano-Parlamentaria del Maule

Por Rodrigo de la O - 
Hoy partimos temprano rumbo a Linares donde participamos en la cuarta sesión de la Comisión o mesa de trabajo donde participan ciudadanos y parlamentarios de la región.
En esta ocasión la reunión se llevo a cabo en la municipalidad de Linares. Lamentamos la ausencia del Alcalde por razones personales debido al fallecimiento de su padre dándole nuestro más sentido pésame y agradeciendo, al mismo tiempo, la posibilidad de celebrar esta sesión en el municipio.
En la ocasión se converso largamente respecto de la proyección y necesidad de dar continuidad al proceso de trabajo realizado hasta ahora potenciando el aspecto de que la representatividad regional en la instancia nacional debe ser encaminada a que los parlamentarios reúnan las capacidades que nos permitan que los temas expuestos en el documento presentado por nuestra región (Documento) sirva de complemento a los de otras regiones que permitan potenciar el texto global para buscar una propuesta que permitan visualizar las distintas realidades.
Se conviene que el tema de fondo es poder incidir en la proyección hacia una matriz energética con líneas de cambio profundas en el ámbito legal y que la incidencia ciudadana debiera ser validada a través de procesos plebiscitarios apuntado hacia una limpieza en la matriz e independencia energética (temas país).
El desafío se traduce en poder establecer claramente cuáles son los cuadros estadísticos del país, su generación por MW por región, cuanto se pretende producir a futuro y establecer cálculos de cuanta generación se importa versus la que se necesitaría producir vías ERNC o alternativas para poder suplir demanda logrando la autogeneración en múltiples niveles de forma más limpia (independencia energética).
Esto, obviamente, implica un cambio de paradigma y es vital poder encausar las ideas y propuestas con el respaldo de los parlamentarios participantes de las distintas comisiones regionales que convergen en la comisión nacional.
Lo importante es poder establecer que proyectos de alto impacto en nuestra región, como el Proyecto a Carbón Los Robles en Punta Pacoco y los del Río Achibueno, entre otros, son inviables primero, por que mas allá del aspecto negativo de su impacto ambiental presenta es que el desarrollo regional, desde el punto de vista energético establecen que la región del Maule es una de las que más aporta generación al SIC lo que no se traduce en una mejor calidad de vida para las comunidades donde se emplazan estos proyectos.
En síntesis, se propone seguir con el trabajo encaminado visualizando estrategias que permitan potenciar las acciones. Se considera que la gran fortaleza de las reuniones y el trabajo hecho es la posibilidad de que la voz de las organizaciones sociales se oiga y establezcan nuevas propuestas al gobierno de cómo avanzar en una matriz energética diversificada que aporte de la misma manera pero con una propuesta más limpia y/o alternativa.
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